Franco no inventó la Seguridad Social, pero la unificó
En 1963, con la Ley de Bases de la Seguridad Social, el régimen franquista fusionó un mosaico de mutualidades y seguros previos en un único sistema obligatorio. No fue una creación ex nihilo, pero tampoco una simple continuidad. La polémica estalla cuando un espectador afirma que en La Sexta se negó que Franco pusiera la Seguridad Social, atribuyendo su origen a una ley republicana anterior. Los datos desmienten esa versión simplista: según un cálculo que circula, la cobertura pasó del 20% al 80% de la población entre 1939 y 1975, y el gasto en protección social alcanzó el 11-12% del PIB en 1975, similar al actual.
Los antecedentes que sí existían antes de Franco
El primer antecedente moderno fue el Instituto Nacional de Previsión, creado bajo el gobierno de Romanones. Cubría solo a trabajadores urbanos, exigía un periodo de cotización larguísimo y garantizaba una pensión de 1 peseta diaria a partir de los 70 años, edad que casi nadie alcanzaba. Durante la dictadura de Primo de Rivera se aprobaron el retiro obrero (1921) y el seguro de maternidad (1923). La II República no creó un ministerio de Sanidad ni de Seguridad Social, y el gasto público en 1935 era apenas el 10% del PIB, destinado a policías, jueces y maestros. En 1939, ya bajo Franco, se creó el Subsidio de Vejez e Invalidez (SOVI), que inauguró las pensiones de reparto para todos los mayores de 65 años, independientemente de que hubieran cotizado.
La unificación de 1963 y la cobertura real
La Ley de Bases de la Seguridad Social de 1963 unificó el sistema inconexo de seguros previsorios que venían desde Primo de Rivera. Incorporó forzosamente a colectivos sin previsión e integró mutualidades de colectivos ya existentes. Al morir Franco, según un cálculo que circula, la cobertura había pasado del 20% al 80% de la población. A día de hoy solo sobreviven fuera de la Seguridad Social las mutualidades de funcionarios (MUFACE, ISFAS, MUGEJU) y las de profesionales como médicos. Hay quien sostiene que la Seguridad Social tal como la conocemos hoy es de la Ley de Sanidad de 1983, con Felipe González, que universalizó la asistencia médica. Pero el sistema contributivo y obligatorio ya estaba diseñado en 1963.
El gasto y las cifras que desmontan el relato
Según un cálculo que circula, en 1975 la Seguridad Social recaudaba el 11-12% del PIB, prácticamente como ahora. El gasto público total era mucho menor, pero el sistema ya tenía un peso enorme. La cobertura alcanzaba al 80% de la población, frente al 20% en 1939. El SOVI garantizaba una pensión a todos los mayores de 65 años, algo que no existía antes. La sanidad pública universal no llegó hasta 1983, pero la Seguridad Social como sistema unificado y obligatorio nació en 1963. La confusión entre ambas cosas es lo que alimenta el bulo.
El origen del bulo y su contexto político
El mensaje inicial del debate denuncia que en La Sexta se afirmó que Franco no puso la Seguridad Social y que se instauró mediante una ley anterior de la II República. Los datos desmienten esa versión: la II República no tuvo un sistema unificado de Seguridad Social, y el SOVI de 1939 fue el primer paso hacia las pensiones de reparto. La discusión derivó hacia el papel de Franco en la historia y la manipulación mediática. Algunos participantes sostienen que la izquierda usa a Franco como excusa para justificar su existencia política. Otros recuerdan que la Seguridad Social actual es fruto de la democracia, con la universalización de la sanidad en 1983. La realidad es más matizada: Franco no inventó la Seguridad Social, pero su régimen la unificó y extendió.
La cobertura pasó del 20% al 80% en 36 años. La sanidad universal llegó en 1983. Entre medias, un sistema contributivo que aún hoy sostiene las pensiones. La pregunta no es quién la inventó, sino por qué algunos necesitan negar lo evidente.