El hilo se parte: para unos es poco, para otros no es premium
El hilo se ha partido en dos y ya no hay quien lo junte. A un lado, quien mira la cuenta y dice que le parece poco. Al otro, quien la desmonta plato a plato. Y por debajo corre una receta de pollo al horno que está circulando más que cualquier discusión sobre el entrecot.
Qué se ha sabido
El hilo no se queda en la cuenta original. duf28 trae otra para comparar: cuatro personas, cuatro gildas, cuatro aguas con gas, dos cervezas, una tapa de ensaladilla rusa y una tosta de camembert. Total,
45 euros. Sin haber empezado a comer. Y añade que los platos del menú salen
a 25 euros cada uno. Dice que está horrorizado.
Larata pone el kilo sobre la mesa:
400 gramos de asado de ternera son más de 50 €/kg, y cuenta que hace poco compró chuletones de calidad a
44 €/kg. PP$O€ apunta que el churrasco está casi a precio de súper, unos
250 gramos ya a 12 euros. Gutiérrez baja el suelo: el asado de tira anda a unos
10 euros el kilo.
Matahari hace su propia cuenta quitando platos: aperitivo y pan (
6), asado (
22,50) y mollejas (
15,20). Sale
43,70 euros y sentencia que no está mal. AFQ2 tira por otro lado y recuerda que ahí va un
50% de impuestos, y que no es ningún robo. Digamelon cuenta que un amigo suyo, propietario de un argentino en zona muy céntrica,
prácticamente no gana nada de beneficio entre personal y comida.
Cirujano de hierro pregunta si eso es en Murcia ciudad. Nadie contesta. Catalinius zanja con que
no es de argentinos y ahí se queda.
En medio del tramo, alguien suelta un vídeo y varios lo enlazan con la receta casera que circula:
Dónde está la bronca
El choque grande es la etiqueta. Yomateix la desmonta entera: «¿Eso es premium? Pechuga de pollo, empanadas.....y lo único un poco mejor, el costillar resulta que es para compartir con 400 gr míseros de peso. Y de beber agua....lo dicho, de premium no tiene nada.» Su lista de lo que sí sería premium: lechazo, costillar en condiciones, entrecot, chuletón y una botella de buen vino.
Frente a eso, PP$O€ se moja al revés: «Pues yo que soy un rata que se escandaliza por todo, no me parece tan caro, ir a comer fuera de casa y más a un asador es lo que tiene.» Y pamplinero lanza otra pregunta: 40 euros por cabeza, ¿mucho o poco? Añade que a él le da que la intención del post es demostrar que quien lo escribió por fin ha ido a un restaurante de algo.
La segunda bronca es la carne. Abrojo pregunta si compartieron la res y el pollo, calcula que sobrando las mollejas se ahorraban
15 euros y remata: «Los argentinos cocinan demasiado la carne y luego tienen que disimularla con el chimichurri». Tubiegah lo confirma desde su experiencia en Argentina y salva las empanadas. Gutiérrez entra al detalle del corte: «el asado de tira tiene poca carne y mucho hueso y grasa..y es carne dura». Breadface responde que eso depende del corte, y que a partir de
+3 cm es una delicia. Antes ya había soltado que ir a un argentino y pedir pollo le hace gracia. Ahí siguen, discutiendo el grosor de una tira.
La tercera es el agua. Media página discutiendo por no haber pedido vino. J.Murdock propone un Malbec mendocino o unas Quilmes, según el gusto, y despacha el asunto con un «Es el mercado, amigo». singermorning se queda igual sin saber la zona. Manteka defiende las mollejas: cada vez que puede las come. Luftwuaje corta por lo sano: «Yo habría elegido otros platos, pero es tu dinero, y te lo gastas en lo que quieras.»
Y de fondo, antimesita sostiene que a los argentinos hay que comprarles por lo que valen, no por lo que ellos se creen que valen.
Las dos cuentas alternativas
De este tramo salen dos cuentas nuevas. La primera, la de Matahari, que se quita las empanadas y la pechuga y deja el total en 43,70. La segunda no habla de argentinos: dragon33 avisa de que esa noche va a un restaurante PACO donde comer tres personas le costará
50 euros con bebidas incluidas. Su tesis: quien va a vivir una experiencia gastronómica se lo tiene merecido. singermorning le responde que nadie va a un argentino a eso, y que él no come, engulle.
Y por debajo, la receta de Cens0r, que ya se ha repetido varias veces:
cuartos de pollo sobre patatas en rodajas y cebolla en juliana, cinco dientes de ajo, 45 minutos a 200 grados, dar la vuelta al pollo y otros 45. Comida para inflarse por poco. Kirby suelta que al menos no acabaron en una cadena de comida rápida.
Qué cambia respecto a antes
Lo que se daba por zanjado —que la carne explicaba el precio— ya no cierra la conversación. Entran cortes nuevos: la tira, la entraña, el vacío, el bife. Entra el kilo del súper como referencia. Entra el impuesto. Y entra, sobre todo, el desglose alternativo: la misma comida menos las empanadas y la pechuga,
15 euros menos. La etiqueta premium sigue sin defenderse sola. El hilo no ha resuelto nada: ahora discute el grosor de la tira y si el agua con gas cuenta como salir a cenar.