Asilo selectivo: Alemania y Chequia no piden el 'Reserve+' a las ucranianas
La Unión Europea acordó que los ucranianos en edad militar demuestren, con la aplicación Reserve+, que no tienen obligaciones con el ejército antes de recibir la orden de protección temporal. La norma entró en vigor el 5 de agosto. La práctica real, sin embargo, viaja por libre.
Alemania y la República Checa se lo piden solo a los hombres. Las mujeres reciben la protección automáticamente, incluso si han abandonado el ejército o figuran como reservistas fugadas. Hungría va en el extremo contrario: no exige nada a los hombres; basta con huir de la guerra. Bélgica, en cambio, aplica la resolución a todos los mayores de 18. Polonia, según el mismo esquema, deriva a los centros de reclutamiento a quienes no acrediten la exención.
En España la nueva normativa ya se aplica: los ucranianos deben presentar un documento que acredite su exención si no quieren quedarse sin renovar sus papeles. Irlanda, según las informaciones que circulan, va más allá: exige el comprobante también a las mujeres y ya está denegando la protección a algunas inscritas en el ejército. La abogada de inmigración Elizaveta Mazur señaló casos en Bélgica y España (Madrid y Alicante) en los que se pidió el Reserve+ a mujeres, práctica que supuestamente se frenó a los pocos días.
La geografía de la discriminación
Que cada Estado miembro aplique la resolución a su manera no es novedad. Lo llamativo es que la brecha sea exactamente de género. Mientras Alemania y Chequia blindan a las mujeres, otros como Bélgica las fiscalizan igual que a los hombres. La conclusión que algunos análisis sacan es simple: discriminación pura y dura contra los varones, que ven cómo su condición de potenciales soldados les persigue hasta el refugio.
Con un detalle adicional: por reagrupación familiar nadie pide nada. Si la mujer tiene protección, el marido entra sin más miramientos. O sea, la puerta de atrás sigue abierta.
Y con estos mimbres, ¿cuántos países están aplicando la resolución como les da la gana? La respuesta, por ahora, es tan incómoda como previsible: depende de a quién le preguntes.