Crimea se queda sin puentes y las refinerías rusas arden
El tramo arranca con el estreno de un hilo nuevo —que varios foreros celebran y sobre cuyo autor se discute— y con una concentración inusual de ataques de largo alcance. En pocos días se suceden los golpes contra los accesos a Crimea: el puente de Chonhar recibe al menos dos impactos y su tráfico queda cerrado; el puente de Henichesk, junto a la flecha de Arabat, es alcanzado por misiles, lo que obliga a desviar el tráfico; y las autoridades de la región ocupada de Lugansk suspenden el tráfico civil en las carreteras de larga distancia R-280 y R-150. En paralelo, las refinerías rusas vuelven a arder en puntos que el hilo subraya por su distancia: la de Antipinsky, en Tiumén, a unos 2.000 kilómetros de la frontera ucraniana, y el depósito de petróleo de Rybinsk, en Yaroslavl. Un participante calcula además que la refinería alcanzada cerca de Moscú, a unos 15 kilómetros del Kremlin, cubre buena parte del mercado de combustible de la capital.
Qué se ha sabido
El recuento que abre la página es de 483 vehículos rusos destruidos y contabilizados. Entre los ataques documentados figuran los dirigidos contra varios petroleros rusos sancionados en Berdiansk, Mariúpol y el mar Negro, y el efectuado contra el puerto de Mariúpol, donde se citan subestaciones eléctricas, equipos de radar, una torre de control, tanques de combustible y el buque de carga sancionado Lady Augusta. De San Petersburgo y la región de Leningrado se recoge el ataque del 6 de junio contra Kronstadt, el 15.º Arsenal de la Armada rusa cerca de Velikaya Izhora y el Instituto de Física Fock, con siete heridos según Kommersant y una evacuación parcial de Lomonósov. En la otra dirección, un dron golpea una gasolinera en la carretera de Jersón a Mykolaiv: muere una mujer de 35 años y hay siete heridos, dos de ellos críticos.
Al hilo llegan también cifras económicas: el diésel sube un 10% desde principios de junio (29% interanual) y la gasolina de 95 un 5% (18% interanual), mientras la refinación de petróleo cayó un 9,2% interanual en abril según Rosstat. La Duma aprueba en tiempo récord una ley que permite al Gobierno disparar el gasto público por encima del límite fijado, y se recuerda que el pago de intereses de deuda rozará el 9% del presupuesto. Un participante cita el testimonio de un exeditor de la televisión estatal rusa sobre una supuesta situación de arresto domiciliario de hecho de la gobernadora del banco central, extremo que no se confirma. Se habla de una llamada de Xi Jinping a Putin con un ultimátum, que varios foreros ponen en cuarentena, y de una explosión de una tubería de gas en Kizilyurt, en Daguestán.
En el plano militar se mencionan el regreso de 185 defensores ucranianos del cautiverio ruso, más un civil; los 31.500 invasores neutralizados en mayo según la cuenta oficial ucraniana de e-Points; la ganancia neta ucraniana de 242 kilómetros cuadrados en mayo, frente a los 116 de abril y 590 en lo que va de 2026; y el día 1.568 de guerra, que iguala la duración de la Primera Guerra Mundial. Sobre armamento, aparecen los misiles Flamingo con ojiva de 1.150 kilogramos usados contra una fábrica de productos eléctricos de Cheboksary, el dron interceptor LITAVR que opera sin GPS a velocidades de hasta 350 km/h, un sistema que automatiza el 95% de la intercepción probado en Járkov, el dron submarino Sea Trident y la retirada rusa de la punta de Kinburn. También se cita la firma por Alemania de un contrato de 750 millones de euros por 200 obuses Bohdana y un comunicado del G7 que promete endurecer las sanciones sobre gas y petróleo.
Las posturas
El eje del debate es si la campaña de drones está provocando un colapso ruso. Frente a quien sostiene que la situación se está acelerando y que los rusos están a punto de quebrar, otros piden prudencia: un participante recuerda que Ucrania ha ganado terreno en mayo, sí, pero a un ritmo de cientos de kilómetros cuadrados, y avisa de que quien destruya todos los puentes de Crimea puede dejar un único paso como trampa deliberada para concentrar allí los ataques. Sobre el armamento occidental resurge el argumento de coste: frente a un misil antitanque de más de 250.000 dólares se sitúa un dron con una granada propulsada entre 400 y 1.000 dólares, y se defiende que ambos incapacitan un carro de combate igual. En el lado opuesto, no falta quien duda de que Ucrania necesite misiles balísticos y prefiere que insista en drones más sofisticados, con el argumento de que un balístico es caro y difícil de fabricar y de que las salvas no han servido de mucho en otros conflictos.
La noticia del supuesto ataque de un F-16 a una base de helicópteros en Taganrog se recibe con escepticismo y se etiqueta como posible montaje, con el argumento de que en Ucrania no hay nada publicado al respecto y de que no tendría sentido arriesgar un piloto pudiendo emplear drones. El anuncio de que Ucrania podría fabricar armas nucleares si recibiera la orden se trata como una advertencia más que como un plan. Y la retirada rusa de la punta de Kinburn por problemas de suministro se lee como una señal de que la campaña contra la logística del sur está funcionando. Hay además quien sostiene que el terreno ganado por Rusia se anuncia en cifras desproporcionadas, citando una declaración de Putin sobre kilómetros cuadrados supuestamente capturados que superan la superficie total de Ucrania.
Lo que cambia respecto a antes
Si al principio del hilo la novedad era la escasez de combustible, aquí el asunto se desplaza a la logística de Crimea: varios puentes golpeados en pocas horas, el tráfico ferroviario cortado y la península descrita como aislada, con gasolina de contrabando vendida en la Crimea ocupada a más de tres dólares el litro según un mensaje recogido. También entran en escena por primera vez en esta página el dron submarino Sea Trident y los interceptores autónomos, y se da por normalizado el ataque a refinerías que antes se contaba una a una. Un forero con experiencia personal en la zona aporta que la gasolinera atacada entre Jersón y Mykolaiv es el punto donde los agricultores de ambas provincias venden sus sacos de verdura, y que los ataques a ambulancias son habituales.