Un forero sentencia que Aliança Catalana ya es primera fuerza
El tramo arranca con un «análisis» numerado y termina con palomitas en la cocina. Entre una cosa y la otra, el hilo deja de preguntarse si Aliança Catalana puede ser primera fuerza y pasa a discutir si ya lo es. Un vídeo entra al principio y se comenta de refilón. Y una frase se repite en distintos tonos:
es que es solo eso, una encuesta.
Qué se ha sabido
El primer mensaje trae un «análisis» en dos puntos. Uno: Cataluña ingobernable, «como siempre». Dos: el independentismo, a su juicio, enterrado y finiquitado porque Junts, Aliança Catalana, ERC y la CUP no se pueden ni ver. De ahí saca una conclusión que no esperaba nadie:
salimos ganando.
A partir de ahí el hilo hace dos cosas a la vez. Una, dar la encuesta por hecha. Otra, desmontarla.
En el primer bando, un participante lo suelta sin adornos:
«Demasiados escaños le dan a Junts. Eso no se lo cree nadie. Alianza Catalana ya es la primera fuerza política en Cataluña.» Y otro añade que, de aquí a las elecciones,
AC tendrá muchísimos más escaños. En el segundo, alguien corta con un
«es que es solo eso, una encuesta» y otro apunta que
las encuestas catalanas han infrarrepresentado históricamente a Junts, antes a CiU. A eso suma un factor: si Puigdemont vuelve del exilio y puede presentarse, algo moverá.
El reparto de actas se discute por los dos extremos: a Junts le sobran escaños según unos; a ERC le sobran según otros, que la dan por perdida.
Las generales tienen su propio capítulo. Un participante cree que, si AC no se presenta al Congreso,
se dará el voto dual AC/VOX, al menos en Barcelona y Tarragona. La respuesta es rápida: si Vox propone sacar a los menores no acompañados, cómo van a votar a favor de eso.
Los pactos vuelven a la mesa en forma de suma:
Aliança + Junts + PP + Vox, «y dejar las banderas en un cajón». La contestación llega seca: «Eso no es posible». Y una tercera voz recuerda que Aliança Catalana es un partido nuevo, que puede pactar con quien quiera o pueda, eso sí, citando de pasada que la presencia de Puigdemont en el Congreso ya se notó.
Dónde está la bronca
El choque de fondo no es de escaños, es de método. Unos tratan la proyección como un resultado adelantado; otros repiten que es una encuesta y que las encuestas catalanas se equivocan, sobre todo con Junts. Nadie se mueve de ahí en 40 mensajes.
Debajo hay un segundo choque, más pequeño: de dónde salen los votos. Un participante sostiene que existe un voto dual AC-Vox en las generales; otro lo niega con el argumento de los menores no acompañados, que Vox quiere sacar y los votantes de Aliança no tragarían. Es el mismo desacuerdo que ya venía de antes, ahora con el votante concreto puesto encima de la mesa.
El tercero es qué se puede pactar. Alguien pone la suma con PP y Vox y se la tumban en dos palabras. Otro responde que AC, por nueva, no tiene los vetos que arrastran los demás. Y una cuarta voz avisa de la trampa histórica: recuerda que Ciudadanos llegó a ser el partido con más diputados del Parlament y que una operación lo desarticuló enviándolo a Madrid, dejando sitio al PSC. Es una lectura que el propio participante atribuye a lo que «dicen».
Aquí entra también la desconfianza conspirativa. Un participante sostiene que a los «supuestamente nacionalistas y patriotas» los auparon los mismos que trajeron el periodo anterior, y mete a Vox, Aliança Catalana y AfD en el mismo saco. Otros dos mencionan el R78 como clave de todo.
Tesis sin respaldo.
El vídeo y los enlaces caen en mitad de esto. Alguien pega un vídeo de YouTube y dos enlaces, a idealista y a una página de Wikipedia, con un «ya sabemos cómo acaba esto, luego que no lloren». No hay más desarrollo: el hilo lo lee, lo deja pasar y sigue a lo suyo.
Y en el tramo final el tono cambia de registro. Un participante anuncia que va a la cocina a por palomitas mientras mira la caída de un sector del partido. Otro remata con que Aliança Catalana gana también en la España vaciada al sur de Madrid. Y aparece el Dragui, el drac tafaner, como cuando el hilo se cansa de discutir.
Qué cambia respecto a antes
Lo que cambia es la pregunta. Hasta ahora se discutía con qué suma se cuadra la mayoría y quién se atreve a firmarla. Este tramo deja eso a un lado y se pelea por lo de antes: si la encuesta es real, si Junts tiene más de lo que parece y si su abstención basta para dejar gobernando a Orriols con mayoría simple. La hipótesis la deja escrita un participante:
si Junts no pacta con nadie, ya tienes a Sílvia Orriols mandando en la Generalitat como pasó en Ripoll.
Entra material nuevo que antes no estaba: un vídeo de YouTube, el precedente de Ciudadanos, el regreso de Puigdemont como variable y una suma con PP y Vox que se cae sola. Y se instala una idea que va más allá de los números: que AC, por nueva, no arrastra los vetos que arrastran los demás.
Ah, y una escena doméstica que resume el tono: alguien yendo a la cocina a por palomitas mientras el hilo discute si esto es una encuesta o un resultado.