La invasión británica que nunca convirtió a Argentina en potencia
Tomar Buenos Aires no convierte un país en potencia. La tesis de que una Argentina bajo dominio británico —rebautizada como
New Arcadia— sería hoy un gigante mundial descansa en una ucronía: que los
200 millones de europeos que emigraron a Estados Unidos, sobre todo anglosajones y germanos, habrían elegido el Río de la Plata. El cálculo no aguanta el primer cruce con la cronología.
Las invasiones británicas, demasiado breves para cambiar nada
El argumento más sólido contra la ucronía es temporal. Las invasiones británicas del Río de la Plata ocurrieron
pocos años antes de la independencia argentina: ¿qué podía transformar Londres en ese plazo si el país se habría emancipado casi igual? Y el dato incómodo para la hipótesis: Argentina ya fue próspera durante
treinta o cuarenta años a principios del siglo XX, sin necesidad de bandera ajena.
Rodesia, el Bill Gates que nunca serías y la trampa racial
La comparación con Rodesia circula como contrapeso. También la paradoja lógica: si el mapa hubiera sido otro, quien defiende la hipótesis no existiría para disfrutarla. Una parte del intercambio deriva hacia argumentos raciales que este análisis no respalda.
Con esos mimbres, lo probable sigue siendo una colonia de poblamiento con tensiones sociales parecidas a las reales. Potencia mundial, ni de lejos.