La valla de Melilla de 1970: 1,20 metros que sí funcionaban
En 1970, la frontera de Melilla se protegía con una valla de apenas 1,20 metros de altura y un legionario armado con un fusil CETME y 80 cartuchos. Funcionaba. La paradoja: mientras hoy se levantan muros de seis metros y se despliegan sistemas electrónicos que no logran contener la presión migratoria, una simple alambrada y un soldado bastaban hace medio siglo. La explicación no está en la altura de la valla, sino en el contexto económico.
La dictadura y la emigración española
España era entonces un país pobre bajo una dictadura. Más de dos millones de españoles habían emigrado a Europa en busca de trabajo. No había libre circulación dentro de la UE –España ni siquiera pertenecía a la Comunidad– ni existía el estado del bienestar que hoy atrae a migrantes. La valla no detenía a nadie porque no había incentivos para cruzar. Como apuntan los análisis, la verdadera barrera era económica.
El mito de la disuasión militar
Algunos defienden que la efectividad se debía a la dureza del legionario, dispuesto a disparar sin miramientos. Las anécdotas de la época –como la orden de 'no buscarla, pero no perderla'– alimentan esa visión. Sin embargo, las fuerzas de choque españolas no impidieron la pérdida de Ifni (1969) ni el Sáhara (1975). La frontera no es más fuerte que la voluntad del pueblo que la defiende, pero tampoco lo es que la prosperidad que el enemigo busca.
De la alambrada a la fortaleza: un espejo económico
El contraste con la actualidad es brutal. El mismo lugar, 50 años después, cuenta con vallas de 6 metros, concertinas, sensores y guardias civiles. Los saltos son masivos. El cambio no está en la tecnología de la frontera, sino en el atractivo del otro lado. España pasó de ser un país emisor a receptor de inmigración cuando su economía convergió con Europa y se instauró un sistema de prestaciones. La valla de 1970 no era más eficaz; simplemente no tenía trabajo que hacer.
La lección es incómoda para quienes buscan soluciones técnicas a problemas humanos: una frontera vale lo que vale el bienestar que protege. La valla de 1970 no protegía de la pobreza, porque la pobreza estaba dentro. Hoy, el muro se enfrenta a la riqueza. Y la riqueza llama.
Debates relacionados en el foro