Ayuso confirma micrófonos en Quirón: el espionaje que no cesa
La presidenta de la Comunidad de Madrid ha confirmado lo que adelantó OKDIARIO: en los despachos del grupo hospitalario Quirón han aparecido micrófonos. El hallazgo, según fuentes del Ejecutivo regional, se produjo durante una revisión rutinaria y ha derivado en una denuncia ante la Policía. El caso reabre el debate sobre las prácticas de espionaje político en España, con un precedente incómodo: el del Hospital de Torrejón, gestionado por Ribera Salud, donde una empleada denunció haber sido obligada a colocar dispositivos de escucha el año pasado. Aquella grabación, presuntamente manipulada, se filtró a los medios con el objetivo de desacreditar a la oposición.
Un modus operandi que se repite
El patrón es conocido. En 2015, el entonces alcalde de Madrid, Álvarez del Manzano, reconocía que evitaba hablar de temas sensibles en su despacho porque «no podía fiarse». Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior con el PP, también sufrió la filtración de una conversación privada. La diferencia es que ahora el foco está en la sanidad privada, donde confluyen intereses económicos y políticos. La consejería de Sanidad ya ha abierto una investigación interna, mientras que la oposición pide explicaciones sobre posibles «cloacas».
¿Por qué ahora Quirón?
QuirónSalud es el mayor operador hospitalario privado en España y tiene importantes contratos con la Comunidad de Madrid. La instalación de micrófonos podría estar relacionada con la pugna judicial que envuelve al novio de Ayuso, investigado por fraude. Sin embargo, fuentes cercanas al caso apuntan a un intento de obtener información privilegiada para presionar a directivos del grupo. La explicación oficial se espera en los próximos días.
Mientras tanto, la sensación de déjà vu es inevitable. Que un político no pueda hablar libremente en su despacho es casi un deporte nacional. Pero cuando los micrófonos aparecen en empresas sanitarias, el tinglado deja de ser una anécdota y se convierte en un problema sistémico.