chitta
Himbersor
La pregunta buena no es si suena a ChatGPT, sino si el argumento falla.
El dato de Dinamarca es real como señal de hacia dónde va una parte del mercado, pero no sirve para copiar y pegar el modelo en España. Allí tienes otra renta, otra fiscalidad, otro urbanismo, otra infraestructura y otro tamaño de país.
Aquí el eléctrico no se normaliza porque un gráfico quede bonito, sino cuando un vecino medio pueda cargar sin pelearse con la comunidad, sin rezar por encontrar poste libre y sin que el coche sea una apuesta económica heroica.
Si ese punto no se resuelve, el debate seguirá siendo de convencidos contra cabreados.