Europa bate récord de ventas de eléctricos: 2,8 millones en un año
Las cifras no engañan: 2.805.872 coches 100% eléctricos se vendieron en Europa en los últimos doce meses. Si se suman los híbridos enchufables, el volumen supera los cuatro millones. Son datos de ACEA, la patronal de los fabricantes. La tendencia es clara y parece imparable. Pero, como suele ocurrir, el diablo está en los detalles.
El empujón de la geopolítica y los datos
Detrás de este crecimiento hay varias fuerzas. La geopolítica del petróleo, con crisis como la del estrecho de Ormuz, ha acelerado la búsqueda de alternativas. China electrifica a toda máquina, y Europa sigue la estela. Algunos analistas señalan que las ventas ya venían subiendo antes de las tensiones en Irán; la crisis solo ha añadido un extra. La autonomía de los modelos actuales ya cubre el día a día, el coste por kilómetro es bajo y el mantenimiento menor. Las zonas urbanas restrictivas hacen el resto.
Sin embargo, no todo es viento en popa. La cuota de mercado del eléctrico puro sigue siendo minoritaria frente a la combustión. En España, por ejemplo, los particulares apenas representan el 17,2% de las compras de eléctricos; el 41% los adquieren empresas y administraciones. El 80% de los coches que se venden en el país llevan motor de combustión, y si se cuenta el mercado de segunda mano, el porcentaje se dispara.
La trampa de los híbridos
Un punto de fricción recurrente es si los híbridos enchufables deben contabilizarse como eléctricos. Quienes defienden la electrificación los incluyen para engordar las cifras; sus críticos replican que un híbrido sigue siendo un coche de combustión con esteroides. El cliente tipo del híbrido busca la etiqueta Eco y el bajo consumo urbano, pero no renuncia al motor de gasolina para viajes largos. Mientras no haya una red de recarga ultrarrápida y ubicua, el híbrido será la opción racional para muchos.
El cuello de botella: infraestructura y vivienda
El gran talón de Aquiles del coche eléctrico en países como España es dónde cargarlo. Las viviendas unifamiliares con garaje, mayoritarias en Dinamarca o Noruega, son la excepción en un país de colmenas de pisos y micropueblos. La recarga en electrolineras sigue siendo más cara y lenta que en casa. Hasta que no se generalicen las baterías intercambiables o la recarga en cinco minutos, el eléctrico será un producto de nicho para quien tiene casa con placas solares y garaje propio.
¿Hacia dónde vamos?
Las previsiones optimistas apuestan por un 25-30% de cuota de eléctricos puros a principios de los años 30, pero si los combustibles sintéticos reciben luz verde, el escenario cambia. La realidad es que, hoy por hoy, nueve de cada diez coches que circulan por las carreteras españolas queman gasolina o diésel. El récord de ventas europeo es real, pero la transición será más larga y desigual de lo que los titulares sugieren. Quizás dentro de tres años las tornas cambien, como vaticinan algunos. O quizás no.