Marta Ortega hereda Inditex: el mercado ya descuenta un Santander 2.0
La salida de Pablo Isla de la presidencia de Inditex y la llegada de Marta Ortega ha desatado todo tipo de reacciones. La acción abrió a 28,50 euros y desde entonces no ha dejado de ser objeto de debate. La pregunta que sobrevuela el mercado es clara: ¿puede una heredera mantener el ritmo de una empresa que facturó 26.000 millones de euros en 2019 con un beneficio de 3.444 millones? El precedente del Santander, con Ana Botín al frente, planea sobre todas las comparaciones.
El fantasma del Santander: de 7,5 a 2,73 euros
El argumento más repetido es el de Ana Botín. Cuando asumió la presidencia del Santander, la acción cotizaba a 7,5 euros. Hoy está en 2,73 euros. La comparación es inevitable: si una gestora con experiencia en JP Morgan y al frente de Santander UK ha destruido valor de esa forma, ¿qué puede esperarse de alguien sin trayectoria ejecutiva? La respuesta de los defensores de Marta Ortega es que Inditex no es un banco y que su padre, Amancio Ortega, sigue siendo el principal accionista y, en la práctica, el verdadero timonel.
Los resultados récord no impiden la caída en bolsa
Inditex presentó resultados con máximo histórico de ventas, beneficio y caja. Aun así, la acción caía un 3,59% desde la apertura, hasta los 27,87 euros. El mercado no premia los números, premia la certidumbre. Y la certidumbre, con un cambio de presidencia sin un plan de sucesión claro, brilla por su ausencia. Hay quien sostiene que el cierre de tiendas físicas es un error estratégico en el fast fashion, donde la compra por impulso en tienda es el motor real del negocio. La compra online, dicen, es más racional y meditada.
El negocio: márgenes del 13% frente al 30% del lujo
Inditex facturó 26.000 millones en 2019 para ganar 3.444 millones, un margen del 13%. Kering, con 15.000 millones de facturación, supera el 30%. La diferencia es el modelo: lujo frente a
moda rápida. Pero Inditex tiene algo que pocos igualan: vende ropa de inspiración asiática a precios muy superiores y el negocio no deja de crecer. El valor de la marca es tan poderoso que permite mantener márgenes mientras se expande por todos los mercados importantes desde hace décadas. Solo LVMH tiene mejores márgenes, pero vende muchas menos prendas y de calidad muy superior.
La sombra de Amancio: ¿quién manda realmente?
Aunque Isla deje la presidencia, Amancio Ortega sigue teóricamente apartado pero todo pasa por él, hasta lo más insignificante. Manda más de lo que parece y se la tiene en cuenta. Esa es la esperanza de los que creen que Inditex no se hundirá. La otra cara es la advertencia: cuando el fundador de El Corte Inglés murió, la empresa era la primera de España; su sobrino se la cargó y las hijas adoptivas del sobrino intentan salvar lo que pueden. Lo mismo pasó con Ford, Banco Español de Crédito y Apple, que expulsó a Jobs en 1984 y diez años después estaba en quiebra, salvada por Microsoft para evitar la ley antimonopolio.
El plan de futuro que nadie conoce
La empresa ha presentado su plan de futuro y la acción ha caído. No se conocen los detalles, pero el mercado ha reaccionado mal. Hay quien pronostica que la acción se irá a los 23 euros, o incluso a los 15 en dos años. Otros creen que la empresa tiene asesores y que volverá a recuperarse. La única certeza es que Inditex ya no es la empresa de un fundador, sino la de una heredera. Y eso, en el mundo de la bolsa, es siempre una incógnita.