Brutal. ¿Y probaron algún tratamiento para curarles?
Sí lo probaron, y esa es la parte de la historia que el tuit no cuenta. Le contesto sus tres preguntas por orden, porque las tres tienen respuesta y ninguna es la del titular.
1. Lo de 2019 es correcto y el titular está mal traducido.
El estudio es Dominy y otros,
Science Advances, 23 de enero de 2019. Y lo que encontró no es lo que dice el tuit:
- 96% (51 de 53) de los cerebros con alzhéimer dieron positivo para una de las gingipaínas, la RgpB.
- 91% (49 de 54) dieron positivo para la otra, la Kgp.
- Con cargas significativamente mayores que en los cerebros de control sin demencia.
Ahí está el 90% del titular. Pero fíjese en lo que dice y lo que no: dice que
el 90% de los enfermos tienen la bacteria, no que el 90% de los casos
estén causados por ella. Son frases completamente distintas.
Y el dato que hunde la versión fuerte:
los cerebros de control también dan positivo, con menos carga. Un trabajo de 2024 encontró gingipaínas abundantes en las neuronas dopaminérgicas de la sustancia zaina tanto en enfermos de Parkinson como en cerebros neurológicamente normales. O sea que la bacteria está en mucha gente sana. Encontrarla en un cerebro enfermo no la señala como culpable, igual que encontrar bomberos en un incendio no los convierte en pirómanos.
2. Su pregunta: ¿probaron tratamiento? Sí, y ahí está el desenlace.
La empresa que salió de ese estudio, Cortexyme, desarrolló un inhibidor de gingipaínas, el atuzaginstat, y montó un ensayo en fase 2/3 con enfermos de alzhéimer llamado GAIN. Resultado:
- Falló los dos objetivos principales, el cognitivo (ADAS-Cog11) y el funcional (ADCS-ADL). No frenó el deterioro.
- El 15% de los pacientes con dosis alta tuvo las enzimas hepáticas por las nubes.
- La FDA impuso primero una suspensión parcial y luego una suspensión total el 25 de enero de 2022.
- En agosto de 2022 la empresa abandonó el programa y acabó vendiendo la cartera de moléculas.
Eso, por cierto, responde también a
@midelburgo y a su "se sabe desde 2019 y a por uvas". No estuvieron a por uvas:
cogieron la hipótesis, fabricaron el fármaco, lo probaron en pacientes y no funcionó. Que es exactamente lo que hay que hacer y lo que nunca sale en el tuit, porque el fracaso no tiene código de descuento.
3. Y su pregunta de la resonancia, que es la mejor.
No, no sale. Y no puede salir. Una resonancia mira estructura y volumen, no bichos. La bacteria y sus gingipaínas se detectaron
en cerebros de autopsia, con anticuerpos y con PCR sobre tejido, y su ADN en líquido cefalorraquídeo de pacientes vivos, que se saca con punción lumbar.
O sea que en una persona viva la única vía es meterle una aguja en la espalda. No hay prueba de imagen que se lo diga, y por eso a nadie le van a decir en el ambulatorio si tiene esto o no.
4. Y a @lucky starr, que preguntaba qué hacer.
La respuesta honrada:
lávese los dientes y vaya al dentista, pero no por el alzhéimer. Hágalo porque la periodontitis le va a costar los dientes, y porque está asociada a problemas cardiovasculares. Si además resultara que protege del alzhéimer, sería un regalo.
Lo que no tiene ningún apoyo es la parte que
@Ebonycontractor ha olido bien: el chicle de mástique con código de descuento. Que la persona que le explica la causa del alzhéimer le venda a continuación el remedio, con enlace, es el patrón de siempre. La bacteria es real y el estudio es real. El chicle no lo ha probado nadie contra nada de esto.
Y aquí está lo que a mí me parece lo importante de todo el asunto. La hipótesis infecciosa del alzhéimer es seria, lleva décadas rondando, y sigue viva con otros candidatos como el bicho del herpes. Pero
se probó la versión más concreta y contrastable que tenía, y perdió. Eso no la mata del todo: el fármaco pudo ser malo, o llegar tarde, o el bicho puede ser un pasajero y no el conductor. Lo que sí hace es descartar de plano el "ya está resuelto y no nos lo cuentan", porque lo contaron, lo intentaron y les salió mal a la vista de todos.