Vamos, que se desmelenó en su juventud y estuvo con Paco, Manolo y Pepe y sus respectivas cuadrillas, en vez de tener una relación duradera y estable con alguien que la quisiera de verdad.
Pero es que los alfitas eran excitantes y le provocaban una montaña rusa emocional. ¿Qué tal Juan, que era un chico tímido, responsable, fiable, de buen corazón, sano, deportista y con un trabajo aburrido, pero estable y bien pagado al que a usted le gustaba y cuyo sueño era formar una familia? No, Juan no; pfff... ¿Estás de coña? Menudo muermo que es Juan. ¡Qué tío más aburrido!
Total, que los alfitas hicieron lo que los alfitas hacen: usar y tirar. Para formalizar ya se buscarán a otra con más nivel y con menos muescas en el revólver. Porque una que tiene dos o tres dígitos de relaciones no es apta para progenitora de sus descendientes. Sólo es sesso fácil.
Mientras tanto, es que todos los hombres son iguales y van a lo mismo y ninguno se compromete. No, todos no. Los alfitas. Que son los que usted eligió una y otra vez.
Hasta que se quedó fuera del mercado.
La ventana de oportunidad es muy corta: 18 a 29, se pasa en un suspiro. La que no la aprovecha, a vestir santos.