Muy buenas
🙂
En estos hilos se ha hablado siempre muy bien del aceite de coco. Aún no me he atrevido a probarlo tomado (colesterol y tal, aunque sí para la piel, muy recomendable), pero en internet leo muchos "artículos" que dicen que puede ser muy beneficioso para el hipotiroidismo.
¿Alguien sabe algo de si realmente ayuda algo para esta dolencia o no? No veo estudios oficiales (no me extraña tampoco que no los haya porque quizá no interese), todo son artículos escritos por a saber quién. Una doctora dice esto en esta página, pero mirad las respuestas :

:
El aceite de coco NO cura el hipotiroidismo - Dra. Hurtado. Centro de Estudios Tiroideos
Gracias
😉
Lo primero y principal,
welcome back, y espero que estés mejor de lo tuyo.
Lo segundo, el aceite de coco
mejora el perfil lipídico, es decir, aunque sube el colesterol total, lo cierto es que mejora la relación HDL/LDL y HDL/triglicéridos, con lo que en realidad tendrás el colesterol mejor si lo tomas que si no lo tomas.
Lo tercero, el artículo que enlazas:
No, el aceite de coco no es el bálsamo de fierabrás, ni vas a tener el sistema inmune marcando el paso de la oca, o a tirar el eutirox a la cochambre, o a olvidarte de la prednisona para siempre. Eso es cierto.
No, el aceite de coco tampoco va a hacer que te crezca una tiroides nueva y reluciente.
Peeero...
...peeero un hipotiroidismo
autoinmune (es decir, una tiroiditis de Hashimoto) sí que se puede beneficiar
algo del consumo de aceite de coco.
El tema (aproximadamente) es el siguiente: por algún motivo, algunos de nosotros tenemos el sistema inmune un tanto anárquico y sobreprotector.
Eso hace que a veces, cuando sufrimos una agresión externa, el sistema inmune se quede con ganas de actividad tras eliminarla y empiece a actuar contra lo que más se parezca a un patógeno.
Otras veces el patógeno es insidiosamente resistente y se resiste a ser eliminado por completo, lo cual mantiene al sistema inmune en actividad semipermanente y actuando contra distintos objetivos, tratando (sin éxito) de terminar la tarea.
Una tercera posibilidad es que, tras una infección o una inflamación, la parte responsable de regenerar el daño se "encasquilla" y no sabe cuándo parar, causando inflamación crónica aparentemente sin causa.
Y aún otra es que la respuesta inflamatoria semipermanente se deba a alguna intolerancia alimentaria o ambiental que no identificamos y a la que estamos expuestos día sí, día también.
Otras posibilidades seguramente están por dirimir, porque en el fondo la etiqueta "enfermedad autoinmune/autoinflamatoria" significa
"no sabemos por qué tu sistema inmune está alterado"
La tiroiditis de Hashimoto (si es lo que te aqueja) es un trastorno autoinmune/autoinflamatorio que ataca la tiroides de forma
intermitente, lo que hace que el tratamiento sintomático sea incómodo e ineficaz: cuando tienes la tiroides
al jerez el complemento hormonal te apaña, pero mal, y cuando se te va recuperando de pronto te sobran hormonas tiroideas, que tampoco es bueno. Si lo piensas, es un poco como la diabetes t1: ya puedes "suplementar", que nunca lo vas a hacer tan bien como una tiroides sana y bien regulada.
Y lo que es peor: los daños a la tiroides son (al parecer) permanentes, en el sentido de que, aunque cuando el brote remite la función tiroidea mejora, no vuelve al estado anterior, sino "un poco peor".
Y tras este ladrillaco
¿Pa qué vale el aceite de coco?
Como decía al principio, ni te va a crecer una tiroides nueva, ni se te va a arreglar el sistema inmune.
Pero como el aceite de coco es antiinflamatorio, antibacteriano, antivírico y antifúngico, es posible que:
- Mantengas a dosis de poleo el nivel de inflamación por debajo del umbral que desencadena una respuesta autoinmune, o
- Logres eliminar o "arrinconar" posibles patógenos persistentes que tienen a tu sistema inmune alterado
de suerte que, al menos,
espacies los brotes y reduzcas su intensidad, alargando la vida y la funcionalidad de lo que te quede de tiroides.
MY TWO CENTS: desde que cambié mi pauta alimentaria, sólo he tenido dos brotes autoinmunes.
El primero está documentado en mi hilo sobre la prednisona: apenas dos semanas, mi récord hasta aquel momento.
El segundo, aplicando lo que aprendí en el primero, duró aún menos:
4 días