Comida preparada de El Corte Inglés: calidad superior a Mercadona, pero ¿a qué precio?
Con el IPC aún por las nubes y los Rodríguez buscando alternativas rápidas para no caer en el monotema de las latas, la comida preparada de El Corte Inglés emerge como un oasis en medio del desierto de la restauración low cost. Los testimonios coinciden: las croquetas de merluza y gambas, las albóndigas y los empanados son notablemente superiores a la media, especialmente si se comparan con la oferta de Mercadona, que algunos califican de “basura”. La variedad es amplia y el surtido se repone constantemente, lo que asegura cierta frescura. Sin embargo, hay matices.
Calidad que se paga: el precio como talón de Aquiles
Aquí está el truco: esa calidad tiene un coste. Mientras que la mayoría reconoce que El Corte Inglés ofrece platos preparados “cojonudos”, el precio es elevado. Un ejemplo: los libritos de lomo y queso a 21 euros el kilo o las rabas de calamar a precios desorbitados. Para muchos, esto convierte la opción en algo puntual, no en una rutina. En contraste, las casas de comidas preparadas de barrio ofrecen platos hechos ese mismo día por menos dinero y con más cantidad. La alternativa de la cafetería del propio Corte Inglés aparece como un “hack”: comer un menú completo por poco dinero, con la misma calidad pero en formato sentado.
¿Merece la pena? Depende del producto
No todo vale. Las judías verdes con patata o la pasta simple no justifican el sobrecoste; ahí es mejor cocinar uno mismo o buscar otras opciones. Los rebozados, croquetas y empanados son donde la marca blanca de El Corte Inglés marca la diferencia. La conclusión: si buscas un capricho de calidad y tienes el presupuesto, adelante. Si lo que quieres es comer a diario sin arruinarte, mejor busca una tasca de barrio o la cafetería del centro comercial. Y, por supuesto, cocinar, que siempre será más sano y barato.