El ingeniero de Vigo que se siente fracasado con 10.500€
¿Puede un ingeniero de 33 años, con 10.512€ ahorrados y sin deudas, sentirse fracasado? La respuesta es sí, según su propia experiencia. Pero los números no respaldan esa sensación.
Vive en Vigo, en casa de sus padres, sin pareja ni hijos. Tiene un título de ingeniería con notable y una carrera laboral de 20 oficios distintos. La última experiencia: una beca de 850€ al mes que terminó en despido. La sensación de fracaso lo persigue desde la infancia.
El colchón que no se siente
Con 10.512€ ahorrados y sin deudas, su posición económica es mejor que la de la mayoría. La pobreza real no es solo falta de dinero, sino falta de opciones. Él tiene un título demandado en Galicia y experiencia variada. El problema es la interpretación que hace de su situación, no la realidad.
La beca que no fue un trampolín
La beca de 850€ al mes fue un trabajo de ingeniero por un sueldo de prácticas. Al final, lo despidieron por un pretexto. La experiencia, sin embargo, le dio informes reales que puede mostrar en la próxima entrevista. No es un fracaso, es un punto de partida.
La oferta de Nortex: ¿oportunidad o trampa?
Se ha presentado una oferta de Técnico de Oficina Técnica en Nortex, con modalidad híbrida. La evaluación indica que es un puesto de entrada en licitaciones, con visión global, pero el salario es negociable. La pregunta es si es mejor que la beca anterior o si es un paso atrás.
¿Qué hacer ahora?
Las opciones van desde aceptar un trabajo de administrativo hasta seguir buscando un puesto de ingeniero. Con 10.400€ en el banco, puede permitirse esperar. No debe tirar el título y aceptar lo primero que salga. La ironía es que con esos números no está destinado a la pobreza, pero la culpa y el miedo pesan más que el balance.
El cierre: con ese colchón, no está en la miseria, pero la sensación de fracaso no se cura con dinero. El punto de partida es mejor que el que se imagina, pero la mochila emocional pesa más que el CV.