Corea del Sur: cinco horas de ley marcial y un presidente suspendido
El presidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, declaró la ley marcial a las 23:00 del 3 de diciembre de 2024. Cinco horas después la levantó y ordenó la retirada del ejército ante el voto en contra de la Asamblea Nacional. Ese es el esqueleto del episodio. Lo que vino después —una destitución, un exministro de Defensa detenido, un arresto fracasado— es la parte que explica por qué el asunto sigue abierto.
Qué prohibía exactamente el decreto de ley marcial
El texto del Comando de la Ley Marcial, vigente desde las 23:00 del 3 de diciembre, prohibía todas las actividades políticas: el funcionamiento de la Asamblea Nacional y de los consejos locales, las actividades de partidos políticos, asociaciones, asambleas y manifestaciones. Los medios y editores quedaban bajo control militar, el acceso al parlamento aparecía bloqueado y se atribuía a la autoridad castrense «mantener el orden público», con
poder ilimitado para crear y aplicar normas. El líder de la oposición, Lee, anunció que el parlamento intentaría anular la medida mientras los militares podían intentar arrestar a legisladores.
Yoon lo justificó como una defensa del «orden democrático liberal» frente a lo que llamó fuerzas pro-norcoreanas y antiestatales. Prometió medidas rápidas para «reconstruir y proteger» la República de Corea. Cinco horas de reloj después, la Asamblea votó en contra y el presidente levantó la orden.
¿Por qué Yoon citó 22 mociones de destitución y un presupuesto recortado?
En su discurso de emergencia enumeró **22 mociones de impeachment** contra funcionarios del gobierno desde que asumió, con 10 más pendientes en el parlamento actual, y lo calificó de algo «sin precedentes no solo a nivel mundial sino también en la historia» del país. Acusó a la oposición de paralizar el Estado, intimidar a jueces, destituir fiscales e intentar tumbar ministros clave, incluido el de Defensa.
El segundo argumento fue el dinero. Cifró los recortes en **1 billón de wones** en ayuda por desastres, **38.400 millones** en apoyo a guarderías infantiles y **4,1 billones** en iniciativas de empleo juvenil, además del bloqueo a las mejoras salariales del personal militar. «Este escándalo presupuestario no es nada más que un juego con las finanzas de la nación», dijo, y habló de una «dictadura legislativa» que había convertido el presupuesto en arma política.
El historial de presidentes surcoreanos que nadie quiere repetir
La trayectoria de los inquilinos de la Casa Azul ayuda a entender la temperatura del país. Desde 1948, ninguno de los primeros mandatarios terminó su mandato de forma limpia:
- Syngman Rhee (1948-1960), derrocado.
- Yun Bo-seon (1960-1962), derrocado.
- Park Chung-hee (1962-1979), asesinado.
- Choi Kyu-hah (1979-1980), derrocado por un golpe militar.
- Chun Doo-hwan (1981-1988), condenado a muerte tras su presidencia.
- Roh Tae-woo (1988-1993), condenado a 22 años de prisión.
- Kim Young-sam (1993-1998), encarcelado durante el mandato del tercer presidente y después impulsor de condenas contra dos predecesores.
Siete de siete. Con ese historial, que un presidente suspendido acabe delante del Tribunal Constitucional no rompe ningún molde, lo confirma.
El bolso de Dior, las acciones y el exministro detenido
El desgaste de Yoon también venía de casa. Se le atribuyen varios escándalos de corrupción, entre ellos uno en el que la primera dama habría aceptado un **bolso de Dior** y otro relacionado con la manipulación de acciones. Su popularidad cayó entre los votantes y algunos participantes señalan ese desgaste como el detonante real de la asonada.
El exministro de Defensa, detenido por traición al decretar la ley marcial, intentó quitarse la vida. El dato, conocido al difundirse la noticia, añade un componente de gravedad difícil de exagerar.
Por qué la retirada del ejército no cerró el episodio
Primero fracasó una moción de destitución contra Yoon por el fallido autogolpe. Después llegó un nuevo intento y, esta vez, el parlamento lo destituyó: quedó suspendido de sus funciones mientras el **Tribunal Constitucional** decide si confirma la decisión, con el primer ministro Han Duck-soo como presidente interino. Más tarde fracasaba el arresto del ya expresidente por la oposición de sus partidarios.
En medio, el mercado mirando. **Samsung** notó el movimiento y se habló de liquidez ilimitada para los mercados.
Las dos lecturas que se han asentado
Para algunos participantes, todo fue un movimiento desesperado para tapar casos de corrupción: sacar al ejército a dar una vuelta y volverlo a meter al cuartel. Para otros, el fondo del problema es estructural: un país donde las grandes corporaciones controlan las decisiones importantes y los políticos se reparten lo que sobra, con un sistema que la propia ciudadanía ha dejado de creer que funcione.
El detalle incómodo es que ambas lecturas caben en el mismo expediente. Yoon tenía 22 mociones de destitución contra funcionarios de su gobierno encima y las acusaciones por el bolso de su mujer. Entre esas dos cosas no hay una que anule a la otra.
Qué pasa ahora con Yoon Suk Yeol
Está suspendido de sus funciones mientras el Tribunal Constitucional decide si confirma la destitución, y el primer ministro Han Duck-soo asume como presidente interino.
Queda por ver qué decide el tribunal y qué pasa con el exministro de Defensa. Con este historial presidencial, el país lleva décadas cerrando sus crisis políticas con imputaciones penales más que con dimisiones tranquilas.