Día del Trono en Madrid: la celebración incómoda con Ceuta en crisis
La embajada de Marruecos en Madrid congregó a buena parte de la elite española para celebrar el Día del Trono, y la fecha no podía ser peor. Coincidía con la entrada masiva de migrantes en Ceuta, un episodio que muchos leen como una advertencia de Rabat. La pregunta que recorre la conversación pública: ¿qué hacían allí esas caras conocidas cuando la frontera se desbordaba?
Entre los nombres señalados por haber acudido figuran el expresidente Felipe González, el presentador Nacho Abad y el ministro de Agricultura, Luis Planas. Algunos comentarios afirman que el propio Gobierno, con sus 22 ministros, hizo un carrusel de visitas a Ceuta sin que la obra de prolongación del espigón, clave para impedir nuevas entradas, avanzara.
El detalle más llamativo lo protagoniza la reina Letizia. Según las críticas, destinó 7.000 euros a su vestuario para un acto de homenaje al actor Javier Bardem el mismo día de la crisis. La cifra, en plena emergencia fronteriza, se ha convertido en símbolo de un malestar que no entiende de protocolo.
El malestar se explica: mientras un acto social reunía a personalidades, la ciudad autónoma soportaba la presión migratoria. Hay quien defiende que la asistencia a la recepción marroquí es pura cortesía diplomática, sin carga política. La realidad es que, en el terreno de la percepción, esa distinción no se sostiene.
Saldrán más nombres, eso seguro. Si la polémica tendrá consecuencias políticas reales o quedará en anécdota, es otra partida. Y con un espigón sin terminar, el tiempo juega en contra.