El ‘todos y todas’ ya campa a sus anchas en la radio económica
¿En qué momento el español institucional decidió que el masculino genérico era un problema y el desdoblamiento la solución? La última frontera la ha cruzado Radio Intereconomía, una emisora que no destaca precisamente por su progresismo. Durante la despedida del programa, la locutora soltó: “a todos y todas las personas que nos escuchan, desearles un buen día”. La fórmula, antaño reservada a círculos militantes, ya es moneda corriente en medios que se pretenden de derechas.
El desdoblamiento, ¿error gramatical o evolución?
En el debate público, la fórmula choca con dos visiones. Para unos, es un error gramatical que atenta contra la economía del lenguaje y la regla del masculino genérico. Para otros, es una construcción social legítima que refleja la lucha contra el sexismo. La RAE lo ha rechazado sistemáticamente, pero la presión social y mediática ha conseguido que el “todos y todas” se cuele incluso en las despedidas radiofónicas.
La parodia como resistencia
La resistencia ha encontrado en el humor su mejor arma. Las redes y la prensa han popularizado variaciones irónicas como “miembros y miembras del Congreso”, “policía y policíos” o “fuerzos y cuerpas”, todas ellas repetidas en el debate público. Estas caricaturas muestran hasta qué punto el desdoblamiento forzado resulta artificial para la mayoría de los hablantes.
Mientras tanto, la lengua sigue su curso. Y la próxima vez que alguien diga “todos y todas”, habrá quien responda: “y todos los demás, ¿qué?”. El lenguaje, dicen, se construye colectivamente; pero no todos quieren construir el mismo edificio.