El hilo salta de la báscula a sospechar que el vídeo es IA
Entre el 30 de septiembre y el 1 de octubre, el hilo deja de discutir kilos y se pone a discutir si el material existe. Un participante sentencia que
es AI y que
la estructura ósea no se corresponde. Otro va más lejos y dice que no es ni la misma mujer en los dos vídeos. La comparación de fotogramas se convierte, en pocos mensajes, en una pelea sobre si hay dos fotogramas que comparar. Y nadie trae una prueba: solo la impresión de que los huesos no cuadran.
En medio del rifirrafe, alguien pega el vídeo que se comenta:
Y con eso se vuelve a lo de siempre: mirar el cuerpo, la cara y las caderas buscando el detalle que zanje la duda.
Qué se ha sabido
Poco material nuevo y mucho ajuste de lo viejo.
Guanotopía corrige el marco a su manera: «No estaba obesa y son tres años». Ni el punto de partida es lo que cuentan algunos, ni el salto es tan corto.
Leer aporta una fuente. Dice que la protagonista subió ella misma el vídeo a su Instagram y lo enlaza. Es el único intento del tramo de salir de la opinión y tirar de original. Quien quiera comparar el antes y el después, ahí lo tiene.
Lo demás es encuesta y queja de encuesta. El hilo tiene una votación abierta y
SNB Superstar reclama que falta una opción. No dice cuál; el resto la adivina.
Dónde está la bronca
Tres bloques. El del
antes es el más numeroso.
Dimantes dice que es «infinitamente mejor».
J.Murdock, que le gustaba más.
Stag Party admite que le da igual que le llamen de todo, pero que en el primer vídeo estaba perfecta.
DEUS LUX MEA EST lo resume: estaba mejor con carne, aunque si es feliz así, adelante.
Turek va directo a la gordita y deja lo otro en un gesto de desdén.
El del
después es minoría y no se calla.
wopa sostiene que está mejor ahora, «seguro que psicológicamente también».
VeteranoCobaya apunta que antes estaba bien y que ahora está a gusto consigo misma.
CEMENTITOS lo dice sin rodeos: le gusta más bien flaca. Y
pepitogruñon defiende la versión delgada con una mezcla de gusto personal y reproche al contexto: en su opinión, muchas mujeres se estropean porque el sobrepeso no se penaliza hasta que es evidente.
El tercer bloque no elige.
Catalinius sentencia que en lo medio está la virtud.
Abrojo lamenta que se hayan perdido «un punto medio muy gostoso».
Aquí salta el frente nuevo.
AAAAAAAAAAAAAAHHHHHHH!!!! afirma que es IA y que ni antes ni después: demasiada grasa en un vídeo, demasiados músculos y sin caderas en el otro.
perrosno le sigue: «no es ni la misma tía». Si eso fuera verdad, media discusión del hilo se cae de golpe, porque la mitad de los argumentos comparan dos cuerpos que, según ellos, no son el mismo cuerpo.
Hay quien pide que se dé la vuelta, que quiere ver las caderas desde el otro lado y comprobar de una vez lo que no sale en el vídeo. Y un participante descalifica a quien prefiere la versión delgada por una supuesta falta de hombría. El mensaje se queda ahí, sin más recorrido, y el hilo pasa página.
En el lado incómodo,
ATARAXIO aprovecha para una segunda parte en la que sostiene que la función de la mujer es parir. El hilo lo deja pasar y vuelve a lo suyo, que es discutir por una foto.
El hilo se descuelga con una anécdota de pueblo
En plena pelea,
CiclopeBizco cuenta una historia larga de su pueblo: un cura, un vecino y unos tomates lanzados desde los tejados. No tiene nada que ver con el vídeo ni con los cuerpos.
Cagüendios responde con un «Bonita historia» y el hilo sigue como si nada. Un par de mensajes más abajo, la discusión vuelve al mismo sitio, como si la interrupción no hubiera existido.
Qué cambia respecto a antes
Hasta aquí todo el mundo daba por bueno que los dos vídeos eran la misma persona. Eso ya no. La sospecha sobre la autenticidad del material entra en este tramo y no se resuelve: nadie aporta una comprobación, solo la sensación de que las proporciones no encajan.
También es nuevo el intento de cerrar el caso con la fuente original, el Instagram de la protagonista, y la encuesta, que traslada la pelea a un contador de votos.
Lo que no cambia: la preferencia por el antes gana a mano alzada, y el punto medio sigue sin tener kilos exactos que lo definan.
VeteranoCobaya cierra con una predicción genética: si hay descendencia, dice, las hijas y nietas llevarán en el ADN las tendencias de la familia.