· Pero en medio de todo esto, yo quiero que me acompañen al segundo y el tercer párrafo. El primero, pues más o menos habla de esto, pero el segundo y el tercer párrafo son, la verdad bien perturbadores. Mira lo que dice aquí: «Con respecto a la aplicación del derecho penal, la edad mínima prescrita para mantener relaciones se debe aplicar de manera no discriminatoria. Su aplicación no puede estar ligada ni al sens ni al género de las partes, ni a la edad de consentimiento para el matrimonio.» Atentos, que los talibanes se están frotando las manos diciendo, «mira, ahora se va a poder en todo el mundo que un señor se case con una niña de 12 años.» «Adicionalmente, la conducta de personas que no han alcanzado la edad mínima de consentimiento prescrita en el derecho interno puede ser consentida de hecho, aunque no de derecho. En ese contexto, la aplicación del derecho penal debería reflejar los derechos y la capacidad de las personas menores de 14 años para tomar decisiones sobre su participación en conductas sensual consentidas y su derecho a ser escuchadas en los asuntos que le conciernen; de conformidad con la evolución de sus facultades, o autonomía pogre, las personas menores de 18 años deberían participar en las decisiones que les afecten, teniendo debidamente en cuenta su edad, madurez o interés superior y prestando especial atención a las garantías de no discriminación.»
· Atentos, amados hermanos. ¿Por qué? Porque cuando nosotros miramos esto… tú sabes, cuando te llevabas las manos a la cabeza porque a lo mejor en la India habían dado a una niña de 12 años, a un señor de 50, o cuando nos llevábamos las manos a la cabeza que recientemente en un país árabe un hombre mayor había tomado una niña muy pequeñita y dice, «pobrecito», «me he quedado viudo en la noche de boda porque la niña»; no dicen detalles, pero la niña perdió la vida en la noche de boda. No sé qué le haría ese señor, no sé cómo lo haría, pero perdió la vida esa niña pequeña.
· Ahora, hay que entender esto, que aquí usan palabras muy rebuscaditas para decir esto. Por ejemplo, «es que hay que ver su madurez, su capacidad de comprender.» Es decir, si una persona es menor de edad, pero es considerada madura y es considerada que ella libremente ha tomado la decisión y que no ha sido forzada, no ha sido condicionada en su mente, está en sus cabales y ha querido hacerlo, pues entonces todo está bien, aunque sea menor de edad. Pero ¿quién va a determinar que es madura? Porque no hace mucho tiempo en Canadá hubo un caso de una niña que era pequeña, unos 12 años aproximadamente y le hicieron una entrevista los psicólogos. «Pero tú quisiste», «¿sí?» «¿No te obligó?, ¿no te hizo daño?, ¿no te pegó?, ¿no te forzó?, ¿no te engañó?» «¿No?» «¿Tú querías hacerlo?» «¿Sí?» «¿Lo volverías a hacer?» «Sí, claro.» Una niña que voluntariamente con sus 12 años consintió, ese hombre se fue de rositas, todo bien y Canadá es uno de los mayores precursores de esta […] contra los niños. Pero claro, lo que nosotros nos escandalizaba de países como la India o países árabes que ahí lo entiendes porque siguen a su profeta que tuvo un matrimonio con una niña de que 6 7 años y que luego lo consumó cuando tenía nueve, pues es su sus creencias y sus ideas y es para mí es perturbador y horrible, pero sin embargo ellos se basan en que lo prescribe así pues según su profeta, según sus leyes, según sus pensamientos. Pero que esto empiece en Occidente a verse como algo normal. Mira, vas a empezar a entender algo. Todas estas cosas lo van a hacer como cancelar al sapo. ¿Sabes cómo cancelar al sapo? Al sapo no lo echaron directamente a la olla hirviendo porque pegó un bote y se fue. Al sapo lo echaron en una olla agradable de agua tibia y fueron calentando, calentando, calentando el agua hasta que el sapo se coció y ni se enteró. Así está nuestra sociedad. Nuestra sociedad ya está cocida y no se han enterado. ¿Qué va a pasar con esto de los menores? Te van a poner casos primero de 17, casi 18, luego de 17, luego de 16, luego de 15 y todo te van a aparecer chicos y chicas muy maduros, muy centrados y no se puede ir contra el amor, la edad, ¿qué más da 18 que 17 en los tiempos antiguos? y los típicos argumentos que te van a decir jueces, políticos, abogados, filósofos, psicólogos, para que al final vayamos diciendo, «Bueno… bueno… bueno…» Y te vas a encontrar con esos casos que hasta hoy nos han llamado la atención y algo que considerábamos un crimen grave. Pero ahora ya no será un crimen y esto es lo más triste de todo.