Apuñalamiento en San Sebastián: uno de los detenidos tenía 22 arrestos
¿Cómo se llega a las 1:30 de la madrugada con un historial de 22 arrestos y 25 investigaciones previas y todavía hay que discutir si vuelve a la calle? La pregunta flota tras la detención este domingo en Donostia de dos hombres acusados del intento de homicidio de un varón de 32 años, al que la Ertzaintza encontró ensangrentado en la Parte Vieja con tres heridas punzantes. Según el Departamento de Seguridad del Gobierno Vasco, los agentes fueron alertados de una pelea y hallaron a la víctima camino del lugar. El hombre explicó que había sido agredido por tres personas: mientras una le sujetaba, otra le apuñalaba.
Un historial que nadie frena
Lo que enciende la conversación no es el suceso en sí, que forma parte de la rutina de cualquier ciudad, sino el perfil del presunto agresor: 22 arrestos y 25 investigaciones previas. No hace falta ser jurista para entender que un sistema que permite acumular más de veinte detenciones y seguir en la calle tiene un agujero. Las explicaciones habituales tropiezan con el mismo muro: la presunción de inocencia, la falta de medidas cautelares efectivas y, en algunos casos, la imposibilidad de expulsar a quienes no tienen un país al que volver.
El hartazgo ciudadano y sus propuestas
Entre las reacciones que circulan, el tono oscila entre la resignación y la exigencia de mano dura. Hay quien reclama que se aplique la ley sin contemplaciones, hay quien pregunta cuántas veces más habrá que leer la misma noticia y hay quien recuerda que la responsabilidad última está en las decisiones judiciales. Todas apuntan a la misma conclusión: la sensación de impunidad se ha instalado en la calle y la confianza en la justicia se resiente. La cita con los tribunales quedará para otro día; el ordinal para la vigésima tercera detención, por cierto, todavía no existe.