Stallone, la IA y el vídeo que nadie quiere ver envejecer
Un vídeo de Sylvester Stallone saltando de un camión ha abierto una guerra de interpretaciones: unos creen que el actor es capaz de semejante acrobacia con ayuda de efectos, otros sostienen que el clip es pura inteligencia artificial. La prueba que esgrimen estos últimos es un morfing que se cuela en la voltereta final, un error de cálculo típico de los generadores de vídeo. Mientras tanto, rueda la tercera temporada de Tulsa King, y ese contraste entre el actor real y el sintético azuza la confusión.
La IA no envejece: la sociedad sí
La conversación deriva rápido hacia un terreno más incómodo. Si los ultrarricos pueden retrasar el envejecimiento y el resto no, el problema no es que Stallone parezca joven en pantalla, sino que la ficción y la ciencia se mezclan en una carrera que solo unos pocos ganan. Hay quien sostiene lo contrario: que una élite inmortal sería un castigo, una mente atrapada en un cuerpo que ya no debería estar activo. La vieja maldición de Tithonus en versión Silicon Valley.
Lo que queda de la autenticidad
El vídeo no resuelve nada, pero deja una pregunta colgando: cuando un actor puede ser falsificado con cuatro clics, ¿qué queda de la interpretación real? Y si la eterna juventud se convierte en un lujo más, ¿cuánto tardará en ser el filtro definitivo de Instagram? Cada reproducción añade una capa al mismo dilema: estamos preparados para que la inmortalidad sea, también, una mentira bien editada.