Deutsche Post cuadriplica su beneficio y roza los 61 euros
¿Cuánto queda de recorrido en un valor que ha pasado de 25 a 61 euros en poco más de un año? La alemana Deutsche Post DHL, respaldada por el Estado germano y con una participación relevante en el capital, presentó el mejor primer trimestre de su historia y confirmó la compra de la operadora logística Hillebrand por 1.500 millones de euros. El grupo elevó su previsión de beneficio operativo para 2021 por encima de los 7.700 millones de euros, frente al objetivo anterior de más de 7.000, y para 2023 hasta más de 8.000 millones. La acción cotiza en zona de máximos históricos y acumula una revalorización del 85% en un año.
Qué ha pasado con Deutsche Post DHL en el último año
El detonante tiene nombre: comercio electrónico y vacunas. El auge de la paquetería por las compras online y el transporte mundial de dosis durante la pandemia dispararon los volúmenes de DHL Express y de la división de logística. Los resultados preliminares del primer trimestre superaron las expectativas del mercado y la compañía cuadruplicó su beneficio hasta 1.190 millones de euros. Berenberg le otorgó calificación de compra y algunas casas de análisis sitúan el precio objetivo en 77 euros, con una valoración mínima de 70 euros según los cálculos más citados.
La empresa también ha movido ficha en el plano estratégico: se decanta por recomprar acciones por unos 1.000 millones de euros en lugar de repartir ese capital vía dividendo, y ha encargado doce aviones de carga eléctricos a la startup Eviation, con entregas previstas para 2024. El EV/EBITDA de siete veces y unos retornos sobre fondos propios de doble dígito sostienen el argumento de quienes ven margen para seguir subiendo.
El debate sobre si es un valor refugio o una oportunidad de crecimiento
Aquí empieza la discrepancia. Hay quien sostiene que Deutsche Post es una empresa de bajo crecimiento, un valor refugio sólido donde difícilmente se pierde dinero pero que no supera el 5% anual. Enfrente, el argumento de que un 13% de crecimiento de beneficios en el trimestre respecto al año anterior no es precisamente estancamiento, y que la acción ha pasado de 25 a 48 euros en doce meses antes de escalar hasta los 61. La beta inferior a uno se lee como virtud por unos y como lastre por otros.
La comparación con Correos aparece pronto en la conversación. Quien ha trabajado para la alemana describe una empresa que busca trabajadores en
Alemania, paga en torno a 14 euros la hora en 13,5 pagas anuales más bonus, y reparte publicidad en los buzones para captar personal. El contraste con la gestión y los salarios de la operadora pública española se convierte en el eje de un tramo del intercambio, con reproches cruzados sobre productividad y costes laborales.
La corrección tras los máximos históricos
Después de tocar los 61 euros en subida libre, el valor corrige y algunos se preguntan si es tarde para entrar. La respuesta más repetida entre quienes mantienen posición es que para un horizonte de cuatro o cinco años la tesis no cambia: más paquetería por el comercio electrónico y un trozo del pastel del transporte de vacunas. Otros avisan de que la subida se acababa en la zona de 58-59 euros y de que parte del impulso era coyuntural, ligado al covid.
La cartera diversificada es el argumento final. Quien defiende la posición insiste en que hacen falta empresas tranquilas que optimicen la relación rentabilidad-riesgo, aunque crezcan menos que otras. Quien desconfía responde con una pregunta incómoda: si el crecimiento extraordinario venía de la pandemia, ¿qué queda cuando la pandemia se apague?
Al final, la acción corrige, los máximos históricos quedan atrás y nadie sabe si los 61 euros eran el techo o una parada técnica. Como dice el refrán bursátil, el mercado sube por la escalera y baja por el ascensor.