El ministro de Defensa estonio dimite tras una presunta estafa de 70 millones
El ministro de
Defensa de Estonia ha presentado su dimisión después de que se conociera que su departamento transfirió 70 millones de euros a unos supuestos intermediarios para la producción de proyectiles de artillería destinados a Ucrania. La operación, según las informaciones difundidas, habría sido una estafa. Sin embargo, hay quien sostiene que no fue una estafa, sino un sobrecoste: los proveedores habrían facturado 59 millones, entregado material por valor de 58, y el ministerio habría pasado una factura de 70. La diferencia, 12 millones, habría ido a parar a bolsillos no especificados.
La regulación de las compras de defensa en la UE
La compra de material de defensa en la Unión Europea está altamente regulada. Aunque se recurra a contratación directa por emergencia, existen controles e inspecciones en origen. Que una operación de esta magnitud se haya saldado con una estafa pura y dura resulta, cuando menos, sorprendente. La urgencia por armar a Ucrania, sin embargo, pudo llevar a saltarse algunos protocolos.
La obsesión antirrusa como factor de riesgo
El ministro, conocido por su postura dura contra Moscú, habría sido un objetivo fácil para los estafadores, que aprovecharon su urgencia por conseguir munición. La combinación de prisa y dinero público es una receta peligrosa.
La pregunta que queda en el aire es si la dimisión es un acto de responsabilidad o un intento de tapar un agujero negro en la gestión de fondos públicos. Mientras tanto, la guerra sigue y el dinero, como siempre, desaparece.