Gloria Steinem: la feminista que sigue dividiendo después de muerta
¿Por qué la muerte de una mujer de 90 años ha vuelto a abrir la guerra cultural? Gloria Steinem, la escritora y periodista que se convirtió en la cara visible del feminismo estadounidense, falleció dejando un legado que no todos están dispuestos a aplaudir. Su apellido, Steinem, de origen judío, se ha convertido en el centro de una polémica que mezcla biografía, política y una vieja acusación de colaboración con la CIA.
Una vida premiada y una muerte celebrada
Steinem no era una desconocida en España. En 2021 recibió el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, un galardón que la colocó en el centro de la actualidad cultural. La reacción a su muerte no tardó en llegar: la exministra Irene Montero la definió como un referente, una feminista histórica, antirracista, anticolonialista y revolucionaria. Otros, en cambio, celebraron el fallecimiento con un entusiasmo que roza lo macabro. La figura de Steinem, en fin, no genera indiferencia.
La sombra de la CIA y el origen judío
Uno de los focos de la controversia es su origen. Su padre era judío, hijo de inmigrantes de Württemberg, y su abuela paterna, Pauline Perlmutter Steinem, fue presidenta del comité educativo de la Asociación Nacional pro Sufragio de la Mujer. Esa ascendencia ha sido utilizada por algunos sectores para descalificarla. Pero hay más: circula desde hace décadas la acusación de que Steinem fue agente de la CIA, una teoría que ha resurgido con su muerte. No hay pruebas concluyentes, pero la narrativa encaja con una corriente que ve en el feminismo una herramienta de la guerra cultural.
El apellido como clickbait
El titular original que anunciaba su muerte —«Muere leyenda del feminismo, no creerás cómo se apellida»— fue criticado incluso por quienes no comulgan con su ideología. El periodismo de hoy, se ha señalado, convierte un apellido en un gancho más importante que toda una trayectoria. La polémica se extendió a los apellidos sefardíes: algunos recordaron que apellidos tan españoles como Pérez, Fernández o López tienen raíces judías. Una ironía histórica que no todos están dispuestos a aceptar.
La curiosidad de Christian Bale
Entre los datos que han circulado tras su muerte, hay uno que llama la atención: su hijo adoptivo sería Christian Bale, el actor que encarnó a Batman. Si es cierto, el actor se ha convertido en el heredero de una de las figuras más controvertidas del feminismo. La anécdota, veraz o no, ilustra cómo la vida de Steinem sigue generando titulares incluso después de muerta.
Mientras tanto, la leyenda feminista descansa en paz. Su apellido, en cambio, sigue dando guerra.