El número dos de NNGG dimite y pide el voto para Vox
Carlo Angrisano, secretario general de Nuevas Generaciones del PP, ha anunciado su dimisión y baja como afiliado. En un vídeo en X, solicitó sin rodeos el voto para Vox. El ya exdirigente aseguró que se afilió al PP en 2012 por amor a España, pero que el partido ya no protege lo que prometía.
Un berrinche por no ser eurodiputado
Según fuentes internas, Angrisano llevaba meses desenganchado del cargo. Casado con una acaudalada guayaquileña, residía en Ecuador y apenas ejercía. Su frustración creció al no conseguir un puesto de salida en las listas al Parlamento Europeo, donde el PP le había colocado como asesor. La gota que colmó el vaso: la negativa a incluirle en puestos de salida para garantizarle escaño. El partido le buscó acomodo como asesor, pero no fue suficiente.
El PP pierde a su juventud más radical
La marcha de Angrisano no es un caso aislado. Su perfil –sobrino de Juan Carlos Girauta, tránsfuga de PP a Vox– refleja una corriente interna que ve a Vox como el original y al PP como una imitación tibia. La dimisión ha cosechado miles de mensajes de apoyo en redes sociales, evidencia del malestar en el ala más dura de las juventudes populares. El PP toca techo y no ofrece puestos para todos, como apuntan varios análisis. Mientras, la fuga hacia Vox se acelera.
La decisión de Angrisano deja en el aire si NNGG podrá retener a su militancia más movilizada o si la sangría hacia la derecha radical continuará.