Putin declara la movilización parcial en Rusia
Vladímir Putin se dirigió a los rusos para anunciar una movilización parcial. No es un llamamiento general: entran quienes están en la reserva, hayan servido antes en las fuerzas armadas y cuenten con una especialidad militar y experiencia acreditada. La cifra que se repite en el hilo, atribuida al ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, es de
300.000. Antes de incorporarse a las unidades, los convocados recibirán instrucción adicional. El mismo discurso sirvió para comprometer el apoyo ruso a los referéndums convocados en los territorios bajo control militar.
El anuncio llega con un cambio de estatus: los voluntarios y combatientes de las repúblicas de Lugansk y Donetsk pasan a tener la misma consideración legal que el ejército regular, con cobertura médica y garantías sociales incluidas. El mismo discurso instó a resolver «de inmediato» los problemas de material, recursos y financiación de las empresas de defensa.
Las bajas que Shoigu puso sobre la mesa
El discurso del ministro de Defensa incluyó un recuento de pérdidas. Según su versión, las pérdidas ucranianas superan las
100.000 personas: 61.207 muertos y otros 49.368. Añadió más de
2.000 mercenarios extranjeros fallecidos y cifró las bajas propias en 5.937 militares rusos muertos. Shoigu sostuvo además que todo tipo de armamento, incluida la tríada nuclear, cumple su cometido, y situó el conflicto como una guerra abierta contra la OTAN y el Occidente colectivo.
Son cifras que no se pueden verificar de forma independiente y que cada parte da según su interés. Un forero evoca, como contraste histórico, Aquae Sextiae y la cifra de Tito Livio, que dejó aquella matanza en apenas 200 caídos.
El relato de Putin: Occidente, 1991 y la «carne de cañón»
En su intervención ante los rusos, Putin dibujó el conflicto como una defensa preventiva. Sostuvo que el objetivo de Occidente es debilitar, dividir y destruir Rusia, y recordó que en 1991 se dividió la URSS para argumentar que ahora se busca trocear la Federación Rusa en «muchas regiones en guerra». Habló de un régimen de represión reforzado en toda Ucrania, de una ofensiva a gran escala sobre el Donbás y de un ataque posterior a Crimea.
El presidente ruso dijo que el pueblo ucraniano se ha convertido en
carne de cañón y justificó la operación como respuesta al deseo de las poblaciones del este de decidir su futuro. Sobre los referéndums, Rusia se comprometió a garantizar su celebración segura.
Referéndums, anexión y el problema de la línea del frente
La línea del frente es larga, según se describe en el hilo. Según el relato de Putin, la República Popular de Lugansk está casi completamente limpia y en Donetsk continúan los combates, donde el régimen de Kyiv habría creado una profunda línea de fortificaciones. La legalización de los voluntarios y su equiparación con el ejército regular apunta en la misma dirección: convertir milicias irregulares en fuerza con nómina, sanidad y protección social.
Lo que no resuelve el decreto es el material. La instrucción a la industria de defensa para que resuelva «de inmediato» los problemas de suministro, recursos y financiación es leída por algunos participantes como señal de que existen. Un forero describe trenes cargados de blindados y artillería hacia el oeste, aunque eso no equivale por sí solo a dotar a los movilizados.
La OTAN, Canarias y Gibraltar: el otro eje del debate
En paralelo a la movilización, buena parte de la discusión derivó hacia la posición española en la OTAN. Hay quien sostiene que la alianza no cubre ningún problema de seguridad real de España —Ceuta y Melilla no están amparadas por el artículo 5, argumentan— y que mantenerse dentro solo añade costes y riesgos. La respuesta contraria es que la pertenencia sirve de paraguas frente al expansionismo ruso y como marco de integración del propio Estado, con Canarias dentro del paraguas.
La comparación con Gibraltar reaparece. Cedido por el Tratado de Utrech, sigue siendo británico tres siglos después y ningún artículo de la OTAN lo ha puesto sobre la mesa. Es el argumento que esgrimen los críticos para sostener que la alianza defiende intereses ajenos; los defensores replican que mezclar el Peñón con la defensa colectiva es confundir dos cosas distintas. La neutralidad en las dos guerras mundiales se cita como precedente de que se puede salir bien parado sin tomar bando.
El equilibrio de poder que nadie esperaba
Entre las lecturas del hilo está la de que, por primera vez en décadas, no hay un conflicto asimétrico contra un país sin capacidad de respuesta. «Desde la Segunda Guerra Mundial no pasaba algo parecido, ni siquiera en la Guerra Fría», sostiene un forero. Otros van más atrás: la crisis de los misiles de Cuba fue lo más cerca que estuvo la humanidad de un escenario nuclear, y su detonante no fue la invasión de ningún país.
Sobre la disposición real a alistarse, un participante desea que «todos los defensores y entusiastas de la guerra» tengan su oportunidad en el campo de batalla. La cifra de 300.000 es la que se repite y la que nadie ha desglosado.