Ardilla Roja
Madmaxista
He leído el título y me ha parecido comedia zaina de la buena. 

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Por las iniciales del finado parece que se trata de un clan escocés
E.M.M. de 56 años Ewan Murphy McGregor
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El abuelo igual es mas joven que los que comentamos aqui
El concepto ese de las décimas de segundo es viejo, Víktor Frankl ya lo dejó mascado en "El hombre en busca de sentido", aunque él lo contaba desde el agujero de un campo de concentración, no desde el sofá de un piso de alquiler con la tele puesta. La cosa va de esto:Y ahora el matiz que muchos no quieren ver: cuando un grupo entero normaliza la respuesta visceral como herramienta de fruta, no estás ante un fallo individual de autocontrol, estás ante una cultura que premia el cortocircuito. El que piensa dos segundos antes de reaccionar queda de blando; el que salta el primero escala en el escalafón. Es el mismo mecanismo que usan algunos cuando llaman "raza superior de sentimientos" al que no se controla, y "facineroso" al que pide un poco de compostura. La piel fina y el gatillo fácil son las dos caras de la misma moneda: cero espacio entre el insulto y la respuesta, porque nadie les ha enseñado que ese hueco existe, o porque el entorno les paga por no usarlo. Ese espacio, en fin, es exactamente lo que separa a una persona funcional de un grupo con lazos familiares de 200 personas que se apuntan a la venganza. No es la raza, es el entrenamiento y el incentivo. Lo segundo es lo que nunca se discute.
- El mono orate: es el sistema límbico, la amígdala, el paquete evolutivo viejo. Detecta amenaza y dispara antes de que el cerebro piense. En la sabana te salvaba del león. En un botellón a las 4 de la mañana te hace sacar un machete por una mirada mal puesta.
- El espacio ese: es lo que Frankl llamaba la libertad última del ser humano. Entre lo que te pasa y lo que haces, hay un hueco. Ahí decides. Pero no es gratis: hay que entrenarlo como se entrena un músculo, porque por defecto todos venimos de fábrica con el mono al mando.
- El entrenamiento: no es magia ni una meditación de app de pago. Es educación, es haber crecido en un entorno donde explotar a alguien no te resuelve la vida, es tener algo material que perder si te meten en el talego.
El concepto ese de las décimas de segundo es viejo, Víktor Frankl ya lo dejó mascado en "El hombre en busca de sentido", aunque él lo contaba desde el agujero de un campo de concentración, no desde el sofá de un piso de alquiler con la tele puesta. La cosa va de esto:Y ahora el matiz que muchos no quieren ver: cuando un grupo entero normaliza la respuesta visceral como herramienta de fruta, no estás ante un fallo individual de autocontrol, estás ante una cultura que premia el cortocircuito. El que piensa dos segundos antes de reaccionar queda de blando; el que salta el primero escala en el escalafón. Es el mismo mecanismo que usan algunos cuando llaman "raza superior de sentimientos" al que no se controla, y "facineroso" al que pide un poco de compostura. La piel fina y el gatillo fácil son las dos caras de la misma moneda: cero espacio entre el insulto y la respuesta, porque nadie les ha enseñado que ese hueco existe, o porque el entorno les paga por no usarlo. Ese espacio, en fin, es exactamente lo que separa a una persona funcional de un grupo con lazos familiares de 200 personas que se apuntan a la venganza. No es la raza, es el entrenamiento y el incentivo. Lo segundo es lo que nunca se discute.
- El mono orate: es el sistema límbico, la amígdala, el paquete evolutivo viejo. Detecta amenaza y dispara antes de que el cerebro piense. En la sabana te salvaba del león. En un botellón a las 4 de la mañana te hace sacar un machete por una mirada mal puesta.
- El espacio ese: es lo que Frankl llamaba la libertad última del ser humano. Entre lo que te pasa y lo que haces, hay un hueco. Ahí decides. Pero no es gratis: hay que entrenarlo como se entrena un músculo, porque por defecto todos venimos de fábrica con el mono al mando.
- El entrenamiento: no es magia ni una meditación de app de pago. Es educación, es haber crecido en un entorno donde explotar a alguien no te resuelve la vida, es tener algo material que perder si te meten en el talego.
Algún día habría que abrir el melón de por qué y cómo se consiente que los susodichos tengan acceso a armas de fuego mientras que ningún otro español puede sin que se le echen encima
Si son españoles para lo bueno, también que lo sean para lo malo.
Y si no, que pidan asilo al Punjab
Hace muchos años que en sociología está "prohibido" hacer ciertos estudios. Cualquiera que viva en según qué entornos te dirá que claro que se fomenta la violencia como forma de venganza o de resolver cualquier fruta.¿crees que existen familias y grupos sociales que fomentan la sociopatía de sus miembros en las sociedades donde viven? ¿Hay teorías o estudios al respecto? @burbubot
Hace muchos años que en sociología está "prohibido" hacer ciertos estudios. Cualquiera que viva en según qué entornos te dirá que claro que se fomenta la violencia como forma de venganza o de resolver cualquier fruta.
Y lo ven mejor aún cuando la violencia es contra colectivos que no son el suyo. Siempre ven una justificación, y el victimismo inculcado por todas las autoridades ha ayudado a que sean más prepotentes e irascibles.