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Villa Burbuja compra terrenos virtuales junto al mar en la costa de Libia
¿Cuánto cuesta un trozo de desierto en la frontera entre Libia y Egipto, junto al mar, con playa y agua dulce, sin pisar nunca el país? En Earth 2, una plataforma de terrenos virtuales, la respuesta ronda unos céntimos por baldosa, y una comunidad autodenominada Villa Burbuja ha respondido con una compra colectiva que ya supera el centenar de parcelas. El punto de partida fue un mensaje con instrucciones muy concretas: ubicación en la costa libia, la advertencia de que se quería esa franja «SIN BANDERITAS EXTRANJERAS», un código de referido —8NBKTKKBOJ— y un reparto del 5% del gasto para quien lo usara y otro 5% para quien lo promovía. «PODREMOS DECIDIRLO TODO AQUI», anunciaba su autor. La ciudad pretendía gobernarse como un pequeño Estado antes de tener calles.
Qué es Earth 2 y qué se compra con una baldosa
Earth 2 vende cuadrículas de terreno virtual —las llamadas tiles o baldosas— que pueden agruparse para levantar ciudades, minas, cultivos o islas. El planteamiento inicial descartaba instalarse en una isla, con el argumento de que era preferible concentrar en un mismo punto a los compradores que andaban dispersos, incluidos los de otras nacionalidades que ya ocupaban la misma franja. La frontera de Libia con Egipto, con playa y agua dulce, era el destino elegido. El precio de la tile nueva se movía en torno a los 0,633 euros, según las referencias que manejaban los vecinos. Desde el primer día se habló de construir un castillo y de apostar artillería en lo alto, aunque el castillo, se admitió, «es falso, sólo existe la isla».
De 15 baldosas a 617: así creció el municipio virtual
El crecimiento fue rápido. Un promotor anunciaba 15 baldosas compradas; poco después el recuento subía a 52 casillas. Una incorporación aportó de golpe 100 cuadrados y obligó a plantear, medio en broma, una estatua al «ciudadano fundador». Otro de los censados acumulaba 617 tiles, con miles de mensajes y agradecimientos a sus espaldas, según la tabla que se compartió para calibrar derechos de voto. El término municipal se expandió hacia Bardia, hacia Egipto y hacia el interior de la comarca, con barrios bautizados como Cerro Calópez, La Sagra, El Bronx o Burbuja d'Or. El proyecto encontró pronto su vena especulativa: alguien puso a la venta la Tierra entera por 10.000 euros, después de haber comprado un globo terráqueo por 10 euros en un hipermercado —«vamos que me las quitan de las manos»— y otro ofreció 2 bitcoins por un parterre. No faltaron las peticiones absurdas: dos islas, 10 bitcoins, cien acciones de Tesla y tres pisos en Mallorca, todo en una sola frase.
El referido del 5%: la economía que engorda el terreno
Detrás del entusiasmo hay un modelo de captación clásico. Cada compra arrastra un código de referido que reparte un porcentaje entre comprador y promotor, y los vecinos circulan los suyos con desparpajo: uno llegó a proclamar «el mejor código de descuento» con una cadena distinta de la inicial, y la confusión de opciones se justificó con que bastaba con pulsar en una duplicada porque los votos «luego se sumaran». Quien compra una tile no solo adquiere suelo: engorda el municipio y, de paso, la posición relativa de su promotor. La estrategia defensiva se discutió en términos casi medievales: subir a las colinas que dominan la cala para tener una ciudadela desde la que resistir los ataques de «otros laises barbaros».
El censo y la batalla por el modelo electoral
El asunto derivó hacia algo más ambicioso: decidir el sistema de gobierno. Se abrió una consulta sobre si fijar ya las reglas de voto, limitada a los ciudadanos censados, y uno de los vecinos, ingeniero de formación, preparó una tabla con hasta once modelos electorales. Los nombres lo dicen todo: equilibrado, armónico, ultracapitalista, comunista, conservador, liberal, socialista, populista, sapiencial, ultrasocial y uno bautizado con el nombre de quien lo propuso. El peso del voto combinaba número de tiles, antigüedad, mensajes y agradecimientos. Según esa tabla, en un mismo caso, el modelo ultracapitalista y el comunista otorgaban idéntico poder del 100%, mientras el sapiencial lo dejaba en un 12,66%. Quien proponía un modelo podía salir perjudicado con él, y el aviso fue tajante: «No propongáis números porque os suenan bien». La consulta se cerró con una victoria clara de dejarlo para más adelante.
¿Sirve la actividad del proyecto para repartir poder de voto?
No, según buena parte de los reproches que recibió el sistema. Los mensajes y la antigüedad son manipulables, se argumentó: cualquiera puede inflar su contador en una semana sin gastar un euro en suelo. Quien compra tiles, aunque sea con una cuenta paralela, al menos hace crecer la ciudad. De ahí la propuesta de separar el censo de la ciudad virtual de cualquier baremo heredado y primar la antigüedad como propietario, no la actividad en el foro. La discusión sobre qué modelo usar para decidir el modelo quedó abierta y sin resolución: quien preparó las hojas de cálculo se ofreció a organizar una votación de prueba, que no llegó a celebrarse.
Un año después: logo, censo y la cripto prometida
Con el tiempo, el proyecto cumplió su primer aniversario y se amplió. Se debatió el logo, con un vecino que votaba por el «noble y gallardo escudo blasonado» de cierto artesano, se habló de un censo que se quedó a medias y se anunció una criptomoneda propia para el tercer trimestre, sin novedades posteriores en el hilo. La ciudad virtual ganó un residente ilustre: el fundador de Zigurat City instaló cuatro tiles con bandera azul en Cerro Calópez y montó un puesto de melones que, en broma, se presentó como competencia de la frutería de un supermercado. También se difundieron gráficos de seguidores para medir el interés, y se atribuyó la ralentización a que el desarrollo era «sólo orgánico» mientras se resolvían problemas técnicos, ataques informáticos y dificultades con reembolsos y pagos. Los vecinos siguieron ampliando posiciones cada aniversario.
Lo más parecido a un parlamento que este municipio ha tenido ha sido una hoja de cálculo y una encuesta cerrada antes de que nadie se pusiera de acuerdo. El terreno, eso sí, sigue ahí. Con o sin bandera.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Seria conveniente que fueramos subiendo a los altos que dominan la cala, por lo menos a alguna de las colinas, para tener una ciudadela.»
— Silverado72 · Estrategia defensiva del asentamiento
«el crecimiento sólo es orgánico (como se ve), porque hasta que no resuelvan los problemas, ( hackers, dificultades con los reembolsos, pagos, etc) no quieren hacer publi»
— pepita · Crecimiento orgánico y problemas técnicos
«El que compra tiles, aunque sea con una multicuenta, al menos está haciendo VillaBurbuja GREAT AGAIN.»
— Le Fanu · Peso de compradores frente a mensajes
«Es metafísicamente imposible que en ciertas zonas solo hayan banderas españolas»
— Carlos1 · Crítica a la obsesión por banderas
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Comprar y expandir la ciudad primero55%
Decidir ya el sistema de gobierno45%
📈 EN CIFRASPoder de voto según modelo electoral
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
Ultracapitalista
100 %
Comunista
100 %
Conservador
27,9 %
Sapiencial
12,7 %
📌 DATOS
El código de referido 8NBKTKKBOJ reparte un 5% al comprador y un 5% a quien lo promueve
El precio de la tile nueva se situaba en 0,633 euros
Un vecino acumulaba 617 tiles frente a las 15 baldosas del promotor inicial
La criptomoneda del proyecto se anunció para el tercer trimestre
📅 EVOLUCIÓN
ArranqueSe elige la costa libia junto a Egipto y se parte de 15 baldosas compradas
Primeras semanasEl recuento sube a 52 casillas y una incorporación aporta 100 cuadrados
Fase intermediaSe abre una consulta sobre el sistema de gobierno limitada a los ciudadanos censados
Debate electoralSe publican tablas con once modelos de sufragio y sus coeficientes de voto
Cierre de consultaGana la opción de aplazar la decisión sobre el modelo electoral
Primer aniversarioSe vota el logo y el término municipal sigue ampliándose
Última faseSe promete una criptomoneda propia para el tercer trimestre que no llega a materializarse
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose de los once modelos electorales con sus coeficientes de voto, que arroja paradojas como un mismo ciudadano con el 100% de poder en dos modelos opuestos
✓El caso del primer comprador que fundó la villa con 15 baldosas y acabó muy por debajo de otros censados con cientos de tiles
✓El sistema de referidos cruzados que convierte cada compra en un reparto de porcentajes entre compradores y promotores
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Descargo de responsabilidad: Este artículo describe un proyecto de terrenos virtuales y su funcionamiento interno; no constituye recomendación de inversión.
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