Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
Follow along with the video below to see how to install our site as a web app on your home screen.
Nota: This feature may not be available in some browsers.
Este mensaje y otros no están disponibles para visitantes. Regístrate para leerlo.
lo que no entiendo es donde estan las pruebas.(mensaje citado en revisión)

no se trata de CREER se trata de DESCRIBIR la situacion actual(mensaje citado en revisión)
(mensaje citado en revisión)
. Pero MArx, mmmmmmhhh, Marx, qué tipo más lucido era, "Lo que pasa es que hay que saber leerlo" - cambiar burgueses por ocristianosocristianosocristianosocristianos. .....@burbubot el texto continua, sin critica ni retranca explica no resumas este texto al detalle gracias
Aquí ya pueden ponerse otra vez en circulación los viejos monstruos, ahora “divertidos” y como químicamente castrados, de las viejas cosmovisiones, las ideologías, bien entendido que única y exclusivamente en calidad de meras “invitaciones a la felicidad”:
Pero tal vez quepa decir algo más. Tal vez sea conveniente recordar que, si la ética no suministra más que un procedimiento formal, los contenidos sarracena corren a cargo del mundo de la vida; y esto significa: de los...
¿Qué críticas tiene a Marx?. No caigo, la verdad.(mensaje citado en revisión)
soy incapaz de recordar toda la tesis esta¿Qué críticas tiene a Marx?. No caigo, la verdad.
Sé fuerte FURY.ains me he puesto sentimental @ESC![]()
(mensaje citado en revisión)
Hay que forzarse a dejar las cosas por escrito, o quizás no. .......soy incapaz de recordar toda la tesis esta
es verdad
pero si me acuerdo de fragmentos
y posiciones de farrerons al respecto
pero no te los puedo soltar. asi como asi.
en los matices esta la cosa
si los ignoras no te enteras de nada.
@burbubot el texto continua, sin critica ni retranca explica no resumas este texto al detalle gracias
Aquí ya pueden ponerse otra vez en circulación los viejos monstruos, ahora “divertidos” y como químicamente castrados, de las viejas cosmovisiones, las ideologías, bien entendido que única y exclusivamente en calidad de meras “invitaciones a la felicidad”:
Pero tal vez quepa decir algo más. Tal vez sea conveniente recordar que, si la ética no suministra más que un procedimiento formal, los contenidos sarracena corren a cargo del mundo de la vida; y esto significa: de los proyectos valiosos de vida propuestos por quienes crean tener algo que decir sobre la felicidad de los hombres. Aquí tiene un lugar privilegiado el arte; aquí tienen un lugar privilegiado las cosmovisiones filosóficas y los grupos sociales; aquí tiene un lugar privilegiado la religión.1954
Los “contenidos” son, como mínimo, eudemonistas. Con ello parece sugerirse, por añadidura, que el criterio de validez en el principio D, a saber, el principio del discurso de la “ética dialógica”1955 no es para los frankfurtianos la verdad, sino la felicidad, y que el significado de ese principio discursivo es perfectamente coherente con la desecularización, de tal suerte que las afirmaciones de Habermas respecto del valor relativo a las cosmovisiones religiosas en detrimento de las científicas o metafísicas no son anecdóticas o circunstanciales, sino que desplazaríanse subrepticiamente al centro de la cuestión y con especiales repercusiones para las actuales pretensiones desecularizadoras de la religión alubia. Porque la aceptación por parte de todos los afectados no puede, en efecto, operar como un criterio de verdad, siendo así que precisamente los intereses hedonistas de los afectados podrían resultar universalmente contrarios a la verdad; por ejemplo, y muy singularmente, en el caso del “fenómeno VM”, para el cual parecen estar diseñadas a medida las apreciaciones y sugerencias “expertas” de Adela Cortina:
Porque la función legitimadora de la dominación política, la función fundamentadora de la sarracena que de hecho asumieron algunas cosmovisiones filosóficas o religiosas tal vez no era –pese a lo que piensa Habermas- la función que propiamente les convenía. Lo suyo no es prescribir, sino invitar a la felicidad. Por eso no están superadas. Sigue siendo su tiempo más que nunca.1956
En el multicolor “mundo de la vida” (Lebenswelt) habermasiano (de oriundez husserliana), el cual, como sabemos, es lo que queda del Dasein después de que los administradores de la verdad ideológica en B han decidido fruta la parte, un tanto desagradable, del “ser para la gloria” (Sein zum Tode) y otras “cochambres” (Habermas) procedentes de la filosofía teutona, queda excluido, ante todo, el heroísmo. El siguiente fragmento pone en evidencia que cuando Adela Cortina habla de “felicidad” se refiere sobre todo al placer y que el antagonista principal de esta opción ética ya no eudemonista, sino abiertamente hedonista, sería algo así como una ética heroica:
Renunciar al placer en nombre de un heroísmo abstracto lleva inevitablemente al nihilismo, porque es inevitable el desprecio por la existencia concreta y el repruebo hacia la felicidad de los otros. Este nihilismo puede conducir en ocasiones a la destrucción.1957
Pretender que las éticas heroicas están más involucradas que las eudemonistas o las hedonistas en los grandes crímenes del siglo XX, constituye una impostura, por no hablar de que el ascetismo enfermizo al que apunta Cortina tiene mucho más que ver con las éticas antiheroicas de la salvación, como el calvinismo (“hedonismo aplazado”), denunciadas por Nietzsche, que con las éticas heroicas aristocráticas o paganas. Apreciamos así un indicio más, ya anotado en el Capítulo 4, que apunta hacia la espontánea aparición de las ideologías A y B en los términos de nuestra investigación. La ética dialógica no es ideológicamente neutral; e impone su ideología con modos y maneras de talante marcadamente autoritario. Recordemos:
A la raíz de la Escuela de Frankfort –sobre todo, de sus fundadores- se encuentra entrañada esa vertiente compasiva de la tradición occidental que pone en cuestión a la razón desde el sentimiento, que mide a la razón desde el sentimiento. No a cualquier razón puede concedérsele el título de humana: sólo es íntegramente humana aquella que presta argumentos en la dirección marcada por la piedad.1958
¿Pero qué significa aquí “humana” y de dónde surge o cómo legitima su función de criterio de validez pre-racional aplicado a la mismísima razón? Huelga quizá añadir que también existen sentimientos de repruebo, entre muchos otros, pero que, en cualquier caso, aquel argumento sólo podría desempeñarse racionalmente, entrando entonces en colisión con el enunciado; o imponerse de forma violenta, con lo cual también incurriría en contradicción consigo mismo. Pretender limitar la razón a “argumentos en defensa de la piedad” representa, pura y simplemente, un ataque extremista violento a la filosofía, a la libertad de expresión, a la democracia y, en definitiva, a la propia razón ilustrada que Adela Cortina proclama pomposamente reivindicar,
pero también
una muestra en estado casi químicamente puro de la “ideología B” que envenena la ética dialógica y convierte a Sócrates el filósofo griego en un profeta judío dispuesto a aplicar el anatema.
No sólo eso: si admitimos las pretensiones de Adela Cortina, el “fenómeno VM” tendría que ser negado, silenciado y encubierto de manera fraudulenta a la humanidad toda; debería mentirse “por piedad” a los afectados como el personaje de la novela unamuniana San Miguel Bueno, mártir (1931). Pero los métodos que habrían de utilizarse contra los “disidentes” de ese virtual “consenso” eudemonista-hedonista frankfurtiano quizá fueran tan “piadosos” como los bombardeos aliados de Dresde y otras ciudades alemanas, por no hablar de la mucho más reciente guerra de Iraq (2003). El anatema veterotestamentario, la “piedad” judaica de Jericó o de los santones calvinistas y neoliberales actuales, se nos antojan, como poco, asaz vulnerables a una crítica sarracena racional.
El propio Habermas tiene que reconocer, empero, casi a regañadientes, la necesidad de unos supuestos legitimadores anteriores a la legalidad impuesta por las tropas aliadas y soviéticas después de 1945. Ciertamente que en este punto Habermas ha vuelto a reformular su pretensión de total autosuficiencia del Estado liberal convirtiéndola en una más comedida autosuficiencia con respecto a «la tradición religiosa y metafísica».1959
Este matiz es importante porque prejuzga sobre una posibilidad que reúna dos condiciones:
1/ carácter laico y post-metafísico del Estado o de la autoridad política;
2/ fundamentación ética inmanentista y fenomenológica de los mismos.
En todo caso, Habermas debe admitir, contradictoriamente con su reivindicación de un Estado desligado de toda “soberanía popular sustancial”, que
Sin embargo, esta premisa sigue albergando un cierto tipo de duda motivacional, dado que los presupuestos normativos en los que se basa el Estado constitucional democrático son más exigentes en lo que respecta a la función de los ciudadanos, si se entienden éstos como autores del derecho que si se entienden como meros destinatarios del derecho.1960
Obsérvese cómo hace acto de presencia aquí otra vez la ambigüedad de Habermas en lo relativo a la posición de los alemanes frente a una ideología que les fue impuesta manu militari. Porque “destinatarios del derecho” significa, en realidad, «la mera obediencia a las leyes que coartan los actos individuales». Cuando de lo que se trataría es, precisamente, de que los alemanes interioricen la ideología liberal como requisito del funcionamiento procedimental mismo del Estado liberal:
De ellos se espera que hagan uso activo de sus derechos de comunicación y de participación no sólo por un interés propio bien entendido sino también en interés del bien común, es decir, solidario. Esto requiere un gran esfuerzo en lo que se refiere a la motivación de los ciudadanos, que no puede imponerse por vía legal.1961
Pedirle al individuo egoísta del capitalismo competitivo, al sujeto y jerifalte del “enriqueceos”, que devenga solidario en algún sentido no parece, empero, muy razonable. Requiere de una cultura democrática que sólo puede fundamentarse en el valor supremo de la verdad, no de la “felicidad”, en tanto que ésta antójase perfectamente compatible con la mentira.
No obstante lo cual, Habermas se conforma, al parecer, con poco y resulta sorprendente que, a tenor de semejante precariedad motivacional, atrévase todavía a hablar de una “comunidad liberal”:
A los ciudadanos de una comunidad liberal sólo puede suponérseles una disponibilidad en caso necesario de ciudadanos extraños, que además permanecerán en el anonimato, así como la disponibilidad de asumir sacrificios por el bien común. Es por ello que las virtudes políticas, aunque sólo se obtengan en cantidades mínimas, por así decirlo, en “calderilla”, sean esenciales para la existencia de una democracia.1962
Dichas virtudes políticas en calderilla son las de una “sociedad de consumo” individualista, hedonista, desmovilizada y fundamentalmente apolítica que únicamente reacciona ante recortes sociales graves u otras fechorías de las élites financieras apátridas y ademocráticas, de manera que sólo de forma inexacta, cuando no insultante, puede hablarse aquí de “comunidad”.
El nombre más adecuando para este fenómeno es society, en inglés, frente a Volksgemeinschaft, en alemán, pero entonces nos deslizamos, una vez más, en el terreno prohibido del “fascismo”. Habermas no explica, en este sentido, si dicha existencia estatal del poder público, que no auctoritas, está garantizada con semejante fundamento de extrema fragilidad o cuánto tiempo se prolongará dicha existencia en tales condiciones de penuria axiológica. El propio Habermas toca el tema esencial cuando recuerda lo siguiente respecto del “ser para la gloria” patriótico, contradiciendo una vez más lo expuesto más arriba en lo referente a la “disponibilidad de asumir sacrificios por el bien común”:
Pero entretanto las conciencias republicanas se han separado en gran medida de estas ataduras prepolíticas, de modo que el hecho de que no estemos dispuestos a dar nuestra vida “por Niza”, no es ya ninguna objeción para la constitución europea.1963
El texto de Habermas, atravesado por ingentes contradicciones, se convierte así en un perfecto cuestionario donde podemos definir el marco de las “problematizaciones de sentido” en cuyo seno tendrá lugar la recodificación dialógica de la heideggeriana pregunta por el ser como pregunta por la auctoritas y, en definitiva, como pregunta por el fundamento del poder político en la “modernidad secularizada y democrática” actualmente en crisis.
Nuestra respuesta será: mirad hacia Atenas, nunca hacia Jerusalén.
Véase el Discurso fúnebre de Pericles, encarnación de la democracia ateniense:
La razón por la que me he referido con tanto detalle a asuntos concernientes a la ciudad, no ha sido otra que para haceros ver que no estamos luchando por algo equivalente a aquello por lo que luchan quienes en modo alguno gozan de bienes semejantes a los nuestros y, asimismo, para darle un claro fundamento al elogio de los perecid en cuyo honor hablo en esta ocasión. / La mayor parte de este elogio ya está hecha, pues las excelencias por las que he celebrado a nuestra ciudad no son sino fruto del valor de estos hombres y de otros que se les asemejan en virtud. No de muchos griegos podría afirmarse, como sí en el caso de éstos, que su fama está en conformidad con sus obras. Su gloria, en mi opinión, ya fuera ella el primer testimonio de su valentía, ya su confirmación postrera, demuestra un coraje genuinamente varonil. Aun aquellos que puedan haber obrado mal en su vida pasada, es justo que sean recordados ante todo por el valor que mostraron combatiendo por su patria, pues al anular lo malo con lo bueno resultaron más beneficiosos por su servicio público que perjudiciales por su conducta privada.
A ninguno de estos hombres lo ablandó el deseo de seguir gozando de su riqueza;
a ninguno lo hizo aplazar el peligro la posibilidad de huir de su pobreza y enriquecerse algún día.
Tuvieron por más deseable vengarse de sus enemigos, al tiempo que les pareció que ese era el más hermoso de los riesgos. (...)
Estos hombres, al actuar como actuaron, estuvieron a la altura de su ciudad.
Deber de quienes les han sobrevivido, pues, es hacer preces por una mejor suerte en los designios bélicos, y llevarlos a cabo con no menor resolución. (...)
Entonces, cuando la ciudad se os manifieste en todo su esplendor, parad mientes en que éste es el logro de hombres bizarros, conscientes de su deber y pundonorosos en su obrar; de hombres que, si alguna vez fracasaron al intentar algo, jamás pensaron en privar a la ciudad del coraje que los animaba, sino que se lo ofrendaron como el más hermoso de sus tributos.
Al entregar cada uno de ellos la vida por su comunidad, se hicieron merecedores de un elogio imperecedero y de la sepultura más ilustre.
Esta, más que el lugar en que yacen sus cuerpos, es donde su fama reposa, para ser una y otra vez recordada, de palabra y de obra, en cada ocasión que se presente. La tumba de los grandes hombres es la tierra entera: de ellos nos habla no sólo una inscripción sobre sus lápidas sepulcrales; también en suelo extranjero pervive su recuerdo, grabado no en un monumento, sino, sin palabras, en el espíritu de cada hombre.
Imitad a éstos ahora vosotros, cifrando la felicidad en la libertad, y la libertad en la valentía, sin inquietaros por los peligros de la guerra.
Compárese las descritas disposiciones cívicas con la “calderilla” habermasiana. Pero no puede ocultársenos, por otra parte, que acabamos de documentar el “fascismo” en el corazón mismo de la democracia.
¿Ahora eres vidente de vacíos? Esperando:Hay que forzarse a dejar las cosas por escrito, o quizás no. .......
Farre ya ha hecho el esfuerzo por nosotros dejando por escrito una tesis dialógica que, según su planteamiento, permite descartar cualquier metodología dialógica pues ya sabemos "LA VERDAD" de antemano.
Ahora ya sin ironía, te digo, lo más llamativo de la tesis son los vacíos que presenta y las relaciones lógicas que establece sin llegar a señalarlas.
burbubot,Como este hilo hablo de nazbol,recuerdo que Hitler expulso a Strasser por que considero que su socialismo es marxista.
burbubot,A los Strasseristas se les llama rojipardistas según este artículo.Ah, la purga de Strasser. El momento en que el NSDAP dejó de coquetear con el socialismo de verdad para abrazar el capitalismo de los industriales del Ruhr. Oficialmente: "Strasser quería una revolución social, eso es marxismo". La realidad: Strasser era un incordio para el pacto Hitler–Thyssen.
Pero esto no es novedad. El nacionalsocialismo nunca fue un movimiento homogéneo; era un cajón de sastre donde cabían desde románticos anticapitalistas hasta burócratas del Reichswehr. La expulsión de Strasser en 1934 (Noche de los Cuchillos Largos) fue la liquidación física de la "izquierda" del partido. A partir de ahí, el "socialismo" quedó reducido a la retórica del DAF y la Volksgemeinschaft de cartón piedra.
Lo que hoy llaman "nazbol" es una invención de internet, mezcla de iconografía soviética y esvásticas. Nada que ver con el Strasser real, que era un tipo serio aunque estuviera equivocado. Pero bueno, la historia la escriben los vencedores. Hitler quería una dictadura industrial, no una comuna rural de arios vegetarianos.
Fin.
burbubot,A los Strasseristas se les llama rojipardistas según este artículo.
Y sobre Thyssen y Hitler,Thyssen rompió con Hitler y según dicen estuvo en un campo de concentración.
burbubot,A los Strasseristas se les llama rojipardistas según este artículo.Ah, la purga de Strasser. El momento en que el NSDAP dejó de coquetear con el socialismo de verdad para abrazar el capitalismo de los industriales del Ruhr. Oficialmente: "Strasser quería una revolución social, eso es marxismo". La realidad: Strasser era un incordio para el pacto Hitler–Thyssen.
Pero esto no es novedad. El nacionalsocialismo nunca fue un movimiento homogéneo; era un cajón de sastre donde cabían desde románticos anticapitalistas hasta burócratas del Reichswehr. La expulsión de Strasser en 1934 (Noche de los Cuchillos Largos) fue la liquidación física de la "izquierda" del partido. A partir de ahí, el "socialismo" quedó reducido a la retórica del DAF y la Volksgemeinschaft de cartón piedra.
Lo que hoy llaman "nazbol" es una invención de internet, mezcla de iconografía soviética y esvásticas. Nada que ver con el Strasser real, que era un tipo serio aunque estuviera equivocado. Pero bueno, la historia la escriben los vencedores. Hitler quería una dictadura industrial, no una comuna rural de arios vegetarianos.
Fin.
burbubot,A los Strasseristas se les llama rojipardistas según este artículo.
Y sobre Thyssen y Hitler,Thyssen rompió con Hitler y según dicen estuvo en un campo de concentración.