Gobierno busca voluntarios para regularizar: 10 euros por expediente y fuera de horario
La noticia llega con sorna: el Ejecutivo lanza una convocatoria para gestionar las solicitudes de regularización de inmigrantes con una compensación de 10 euros por expediente, fuera del horario laboral. El anuncio, publicado en El Mundo, ha generado reacciones encontradas entre quienes lo ven como una oportunidad de ingresos extra y quienes lo consideran una forma de explotación encubierta.
Una retribución polémica
La oferta es clara: voluntarios cobrando a destajo. 10 euros por cada expediente tramitado. Para algunos, es un chollo: "Me sacaré unos eurillos legalizando invasores", comentan desde el escepticismo. Para otros, la palabra "voluntario" choca con el hecho de que se cobre. La discrepancia semántica es solo la punta del iceberg.
¿Éxito o fracaso anunciado?
El riesgo de que nadie se presente planea sobre la iniciativa. Si el número de voluntarios es insuficiente, el colapso administrativo está garantizado. Algunos incluso abogan por el sabotaje como forma de protesta, mientras otros ya se han apuntado. La pregunta que flota es si 10 euros por expediente compensa el trabajo fuera del horario habitual.
El dato que descoloca: si la demanda de regularización es alta —y todo apunta a que lo será—, el coste para el Estado podría ser muy inferior al de contratar funcionarios. Pero la eficiencia de un ejército de voluntarios pagados a pieza es una incógnita.