El hermano de Sánchez: 261.000€ públicos y un patrimonio de 2 millones
Un sueldo de entre 48.000 y 55.500 euros anuales no permite, sobre el papel, pasar de un patrimonio de 272.536 euros a más de dos millones en apenas cinco años. Eso es exactamente lo que muestran las declaraciones patrimoniales de David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, según los cálculos publicados por
Vozpópuli a partir de sus propias declaraciones y con la ayuda de fiscalistas. Entre julio de 2017 y diciembre de 2023 cobró de la Diputación de Badajoz 261.154,6 euros. En 2018 declaraba 272.536,31 euros. En 2023 superaba los dos millones.
De 272.000 a 2 millones: la cronología de un salto patrimonial
La secuencia es llamativa. En 2018, David Sánchez reconoce un patrimonio de
272.536,31 euros, con un piso en Madrid comprado en 1992, una plaza de garaje, un inmueble en San Petersburgo adquirido en 2001 por 42.056,32 euros, un fondo y acciones de BBVA y un Honda CRV comprado en octubre de 2017. Su sueldo ese año, por algo menos de seis meses como coordinador de conservatorios, fue de 22.603,82 euros. En 2019 la cifra baja levemente, hasta 261.741,65 euros, con un salario de 48.044,24 euros.
El punto de inflexión llega después de la pandemia. En 2020 disfruta de una excedencia desde el 1 de octubre —que finalizaría el 30 de septiembre de 2021— y cobra 37.747,08 euros. No presenta declaración patrimonial. En 2021, al reincorporarse, su patrimonio declarado se dispara: las acciones de BBVA pasan de un valor medio de entre 73.000 y 81.000 euros a cerca de
1,4 millones. El truco, según la información publicada, está en el cambio de criterio: deja de declarar el «valor medio» y empieza a declarar el «valor nominal», calculado con el capital social, el número de acciones y la cotización. Ese mismo año declara por primera vez criptomonedas por 134.049,09 euros y un fondo de inversión de 119.274 euros.
¿Por qué no declara IRPF en España desde 2021?
Porque se considera residente fiscal en Portugal, y la Diputación de Badajoz —gobernada por el PSOE— lo permite. Esa es la explicación que recoge la información: David Sánchez no presenta IRPF en España desde 2021 por esa razón, pese a cobrar un salario de una administración pública española. En 2022, por primera vez, no presenta declaración «por no estar obligado». En 2023 declara un «piso» en Elvas de 240.000 euros de coste de adquisición, que según los planos a los que ha accedido
Vozpópuli es en realidad una vivienda unifamiliar de 425 metros, dos plantas, jardín, cuatro vestíbulos, tres cocinas, tres salas de estar, comedor, trastero y buhardilla en el casco histórico de la localidad. Un estudio de arquitectura madrileño valora la reforma en al menos 250.000 euros.
El cálculo a la baja: sin el truco del valor nominal también sube
Incluso si se ignora el cambio de criterio en las acciones y se acepta, en contra de lo que él mismo declara, que se trata de una valoración media, el patrimonio declarado crece en
142.000 euros entre 2019 y 2021, y en 162.000 euros más hasta 2023. Es decir, la subida no depende solo del maquillaje contable de las acciones. Hay un incremento real que el sueldo público no explica por sí solo. El detalle completo, partida a partida, con el desglose de cada ejercicio y cada activo, es lo que convierte este caso en algo más que una anécdota.
El puesto, la entrevista y el apellido cambiado
El máximo órgano municipal de Badajoz contrató a David Sánchez como alto cargo para un puesto hecho a medida, tras una entrevista, en julio de 2017, con Pedro Sánchez recién elegido secretario general del PSOE. El hermano del presidente se cambió los apellidos por «David Azagra» para no ser relacionado con él, según se ha publicado. En 2023 compró además un Peugeot Boxer, una furgoneta cuyo rango de precios va de los 20.000 a más de 60.000 euros, que se suma al Honda CRV. El fondo de BBVA que reconocía hasta 2022 se ha liquidado. Los depósitos alcanzan los 114.073,09 euros y las criptomonedas, los 63.880.
La pregunta no es si un alto cargo puede ahorrar. La pregunta es cómo se pasa de 272.000 a dos millones con un sueldo que nunca superó los 55.500 euros, sin herencias declaradas, sin actividad privada por cuenta propia y sin otras remuneraciones públicas o empresariales. La respuesta, de momento, no está en ninguna declaración.