El nuevo radar que multará hasta con 3.000 euros a los coches más contaminantes

Entonces… yo compro un coche que, dado que se puede comprar en España, se supone que cumple con las homologaciones correspondientes. Ese mismo vehículo pasa religiosamente una itv donde se miden nuevamente dichas emisiones. ¿Qué control y/o responsabilidad tengo en el caso de que la administración tenga a bien multarme gracias a ese simpático aparato que dice que las emisiones de mi vehículo son elevadas?
Porque cuando funcione bien y esté homologado, podrá medir si tienes anulado o averiado algún sistema anti contaminación, multará a los que circulan por una ZBE con etiqueta eco pero van tirando del motor de combustión por llevar agotada la batería o no están haciendo uso del GLP o GNC.

Vamos, para robar aún más al ciudadano, y no hay nada que detecte una oleada turística por Ceuta.
 

OKGREEN localiza en Madrid el nuevo radar que multará hasta con 3.000 euros a los coches más contaminantes​

Localizamos en exclusiva el primer dispositivo de medición de emisiones que opera en España​

Una nueva norma UNE da luz verde a las administraciones para sancionar a los grandes emisores​

La tecnología de OPUS RSE mide la contaminación del coche en tiempo real y sin necesidad de detener el tráfico​

¿Qué pasará en ciudades como Madrid cuando todos sus coches sean eléctricos?​


El radar fijo que detecta los coches más contaminantes descubierto por OKGREEN (Imágenes: Antonio Quilis).


A un lado de una transitada calle de Madrid, una furgoneta blanca con equipo técnico pasa totalmente desapercibida para la inmensa mayoría de los conductores. Parece un simple vehículo de mantenimiento aparcado en el arcén, pero su verdadera misión es vigilar de manera sigilosa el tráfico de la capital.

Unos metros más adelante, una vez rebasada la furgoneta, se alza en el margen izquierdo un discreto mástil metálico. Este poste alberga una cámara y un sensor que no están configurados para controlar los excesos de velocidad, sino para detectar algo mucho más invisible y peligroso.

Acompañando a esta instalación, avanzando por la calzada, se encuentran dos armarios de tonalidad gris a cada lado de la calzada que alojan los sensores clave. Delante de la furgoneta, por la que pasamos hace unos segundos, también se han colocado estos mismos dispositivos en versión portátil, apoyando la monitorización de los equipos fijos.

La aplicación Waze ya avisa​

Antes de llegar a este punto de control, a los usuarios de la conocida aplicación Waze ya les salta la alerta de «Radar móvil» en las pantallas de sus teléfonos y navegadores. Sin embargo, quienes frenan instintivamente al acercarse a esta ubicación se equivocan: este cinemómetro castiga lo que expulsan los vehículos por sus tubos de escape.

OKGREEN, el portal de medioambiente y sostenibilidad de OKDIARIO, ha localizado en exclusiva este primer dispositivo fijo de medición de emisiones que opera en España en un escenario real. Su objetivo principal no es cazar a quienes pisan el acelerador, sino identificar de forma quirúrgica a los vehículos que envenenan la calidad del aire urbano.

Hasta ahora se habían realizado mediciones con equipos portátiles en diversos puntos de España. Pero lo que nos hemos encontrado en Madrid ya supone el avance definitivo al localizar la primera instalación fija que se conoce de este tipo en nuestro país.

El embeleco de las etiquetas​

Pero ¿por qué se están probando estos dispositivos? Los datos que manejan las autoridades medioambientales y las empresas tecnológicas son francamente alarmantes. Según las métricas del sector, apenas el 1% de los coches más contaminantes de todo el parque móvil genera hasta el 40% de las emisiones del transporte rodado.

(imagen visible para usuarios registrados)El radar fijo que capta las emisiones de los vehículos en dirección a la M-30 madrileña. (Foto: Antonio Quilis).

Estos conductores infractores o descuidados, conocidos técnicamente como high-emitters (grandes emisores), son los máximos responsables de la persistente boina gris urbana. Suelen ser vehículos de cualquier tipo y edad, extremadamente contaminantes por graves defectos mecánicos o engaños deliberados.

No importa si el automóvil es viejo o recién ansioso del concesionario: un vehículo moderno con el filtro de partículas manipulado puede contaminar muchísimo más que un clásico. El sistema busca destapar a quienes circulan con sistemas anticontaminación anulados por software o con emuladores de AdBlue.

Hasta el momento, las tradicionales pruebas de la ITV, que miden los gases con el vehículo parado en una nave, resultaban insuficientes. Eran incapaces de detectar cómo se comporta un motor sometido a aceleraciones reales o de evidenciar los embelecos electrónicos más sofisticados durante la conducción.

Una radiografía en tiempo real​

La compañía encargada de liderar esta revolución tecnológica en las carreteras españolas es OPUS RSE. Esta empresa es un referente y líder mundial en el desarrollo de dispositivos de teledetección de emisiones, apostando por fiscalizar la contaminación en un entorno completamente real y dinámico.

La tecnología empleada por este sistema, conocida como Remote Sensing Device (RSD), emite tenues haces de luz infrarroja y ultravioleta. Estos rayos invisibles cruzan transversalmente la calzada a la altura del asfalto, atravesando por completo la pluma de humo que deja cada tubo de escape.

En apenas una fracción de segundo, el potente espectrómetro del radar analiza la dispersión de la luz y cuantifica las partículas. Es capaz de medir con enorme precisión niveles de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno (NOx), hidrocarburos y amoniaco mientras el coche circula a velocidad de crucero.

(imagen visible para usuarios registrados)Dispositivo portátil del radar de emisiones. (Foto: Opus RSE).

Cruce de datos con la DGT​

Al mismo tiempo que se analizan los gases, una avanzada cámara de reconocimiento óptico de caracteres (ALPR) fotografía nítidamente la matrícula del vehículo. El cruce de ambas informaciones es automático y letal para los infractores que superan los umbrales legales permitidos por la normativa de calidad del aire.

El software del radar cruza en milisegundos los datos obtenidos con el registro oficial de la Dirección General de Tráfico (DGT). Así comprueba al instante si las emisiones reales que escupe el escape coinciden con las teóricas que avala la pegatina ambiental lucida en el parabrisas.

Esta iniciativa de implantación no es un caso aislado ni un capricho local, sino que responde a una fortísima y reiterada presión internacional. La Unión Europea y diversas comisiones de medioambiente llevan años exigiendo medidas drásticas para limpiar el aire y evitar un nuevo escándalo como el infame Dieselgate.

La clave legal de las multas​

Organismos nacionales como el Ministerio para la Transición Ecológica (MITECO) y la propia DGT impulsan fervientemente este necesario control activo. Para ellos, es la única herramienta masiva capaz de blindar la eficacia real de las polémicas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los núcleos urbanos.

Para que estas futuras multas sean totalmente legales, automáticas y no queden en simples avisos informativos, España acaba de dar un paso histórico. La reciente y pionera publicación de la norma estatal UNE 82509 ha establecido los estrictos requisitos metrológicos que deben cumplir obligatoriamente estos radares ópticos.

Esta estandarización oficial garantiza ante la ley que las mediciones obtenidas por el haz de luz son exactas, fiables y jurídicamente vinculantes. Gracias a este paraguas legal, se elimina cualquier resquicio administrativo para que los conductores sancionados puedan recurrir con éxito la multa por falta de fiabilidad técnica.

(imagen visible para usuarios registrados)
Cámara del radar de emisiones. (Foto: Opus RSE).

Castigos severos al infractor​

El régimen sancionador al que se enfrentarán los propietarios de estos vehículos supercontaminantes promete ser sumamente estricto y escalonado. Circular emitiendo gases por encima de los parámetros máximos permitidos por la homologación del coche acarreará una sanción estándar inicial de unos 200 euros.

Además del impacto económico directo, el sistema facultará a las autoridades para obligar al infractor a pasar una revisión técnica extraordinaria e inmediata. No acudir a esta ITV especial para subsanar el defecto mecánico o la alteración detectada elevará drásticamente la cuantía de la multa hasta los 750 euros.

En escenarios de especial gravedad, como episodios de alta contaminación atmosférica o si se demuestra una manipulación flagrante y consciente, el castigo se endurece. Las sanciones acumuladas por resistencia, obstrucción o embeleco deliberado de los sistemas de escape podrían llegar a escalar vertiginosamente hasta los 3.000 euros.).

El escenario de la exclusiva​

Las administraciones locales y los ayuntamientos son los actores más interesados en desplegar urgentemente esta moderna malla de control tecnológico. Les permite automatizar la vigilancia ambiental de sus ciudades y retirar de la vía a los peores infractores sin necesidad de desplegar patrullas policiales constantes.

Paralelamente, las concesionarias de autopistas y vías de alta capacidad también observan el rendimiento de este sistema con un indisimulado interés comercial. Esta tecnología de teledetección es la piedra angular técnica necesaria para poder aplicar en el futuro los controvertidos peajes dinámicos basados en la contaminación del usuario.

(imagen visible para usuarios registrados)Ubicación exacta del radar fijo que detecta los humos de los vehículos. (Foto: Antonio Quilis

Tras varios días de seguimiento y comprobaciones sobre el terreno, OKGREEN ha logrado desvelar la ubicación exacta de este pionero dispositivo de vigilancia ambiental. El primer radar fijo de emisiones de España ya vigila incansable a los conductores madrileños, camuflado en un tramo con alta densidad de circulación.

El sistema se encuentra ubicado al final de la Avenida de Pío XII, más allá del número 50, justo cuando se avanza en el carril de incorporación hacia la circunvalación M-30. Un tramo estratégico y de incesante flujo de tráfico particular, convertido hoy en el laboratorio perfecto para inaugurar la inminente era de las multas por humo.
En estas cosas se invierte la pasta en este país. Tecnología al servicio del Estado para multar más en vez de para producir más.
 
En estas cosas se invierte la pasta en este país. Tecnología al servicio del Estado para multar más en vez de para producir más.
Pero ni un euro de inversión en tratar de poner coto a los gorrillas. Tampoco en tapar los más abundantes baches de carreteras y autovías. Ni un euro en poner semáforos inteligentes que sólo se pongan rojo cuando realmente haya circulación y así no se te cierren a las 3:00 am, etc, etc.

Es por nuestra seguridad, por la misma que permiten el uso de vehículos llamados patinetes que no llevan matrícula, asiento, intermitentes, seguro, casco, etc

Es todo una dictadura para esquilmar al ciudadano medio, el único que aporta.
 
Para robarnos sí que está a la vanguardia tecnológica.

Para automatizar la administración pública y reducir el número de empleados públicos no.
La administración pública está ya muy automatizada, se pueden hacer muchos trámites vía web, pero algunos ciudadanos quieren que les metan los datos un funcionario, pues a contratar más.
 
Esas mediciones se hacen con una sonda en el escape, con el motor caliente y a unas revoluciones determinadas que condicionan el porcentaje de apertura de la egr o incluso si está regenerando el dpf en ese momento. Una cámara no puede medir eso con precision, la noticia es mentira.
 
¿No queríais espacios sin humo? Pues ahí tenéis una buena ración. A disfrutar de lo apoyado. Yo me quedo con las palomitas viendo como el monstruo que habéis alimentando ahora os devora.
 
Me parece bien.
Que llene las carreteras de esos radares.
Eso no mide el CO2 ni tontunas parecidas, mide la carbonilla irrespirable que echan muchos coches o furgonetas en mal estado.
 

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