Marruecos, Ceuta y Melilla: el precedente que inquieta a la diplomacia
En 1961, la India ocupó Goa. Los portugueses llevaban allí desde 1510, pero el argumento de la “homogeneidad territorial” pesó más que la historia. Ese mismo argumento es el que hoy alimenta la tesis de que Marruecos acabará quedándose con Ceuta y Melilla. El precedente de Macao, portuguesa desde 1557 y devuelta a China en 1999, refuerza la inquietud.
La respuesta favorita de quienes niegan la comparación es Gibraltar. Si se aplica la homogeneidad territorial a Ceuta y Melilla, el mismo razonamiento alcanzaría al peñón. Una parte del análisis propone una tercera vía: declarar la independencia de las ciudades autónomas, como hicieron los británicos con sus colonias a través de la Commonwealth. Kuwait, Qatar o Belice serían la prueba de que el estatuto funciona.
En el tablero amplio, la presión marroquí se interpreta como un test en plena retirada estadounidense en Oriente Medio. Marruecos sondea hasta dónde puede llegar; China espera. En España, una cesión sería leída como el principio del fin del régimen y la monarquía. Portugal resistió en Goa hasta 1961 y en Macao hasta 1999. Ceuta y Melilla llevan bajo soberanía española más de cinco siglos. El dato que descoloca no es cuánto se aguanta, sino qué pasa cuando cambia el equilibrio de poder.