Pues bueno, se va a cumplir un año desde la publicación de este "libro" (por llamarlo de alguna manera) y no se ha cumplido nada de nada de lo que este "mercenario del pesimismo" ha soltado. Se demuestra cada día más que todas las paridas que aparecen en este mamotreto (eso sí, caro) eran mentiras apocalípticas y chorradas alarmistas destinadas a asustar a un público acomplejado, pesimista hasta el catetismo y pacato que se cree sin plantearse nada más lo que cualquier embaucador le larga de cualquier manera.
Estos libros de Economía de los 20 duros acabarán, cuando la crisis termine, olvidados en las esquinas más olvidadas de las librerías de segunda mano. Tiempo al tiempo.
Y yo que pensaba que no había nada peor que el Becerro. Pues me equivoqué: si hay algo peor que el Becerro... Los imitadores tacaño del Becerro. :XX:
PD. Que nadie se moleste en contestarme ni en darme una lección económica de barra de bar, por favor, porque no voy a responder. El tiempo pondrá en su sitio a tanto agorero apocalíptico barato.
Salud y sean felices 🙂