Babacar Welle, con problemas mentales,…
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El policía municipal de Hondarribia que abatió a Babacar Welle, un senegalés de 46 años, declaró que disparó porque su compañera ertzaina corría «grave riesgo» tras caer al suelo durante el forcejeo. La Ertzaintza investiga el suceso, ocurrido la noche del lunes en la calle San Pedro.
Un policía municipal de Hondarribia mató de varios disparos a Babacar Welle, un senegalés de 46 años, la noche del lunes en la calle San Pedro. El agente declaró después en comisaría que abrió fuego porque la vida de su compañera ertzaina corría «grave riesgo». Es miembro de las últimas promociones, le han intervenido la pistola para remitirla como prueba al juzgado y ha sido retirado del servicio.
La calle San Pedro es una de las principales zonas de bares de Hondarribia. Minutos antes de las ocho de la tarde, un hombre descalzo y con una camiseta de tirantes blanca se paseó por la terraza del bar Gran Sol con un cuchillo en la mano, amenazando a los clientes. El 112 recibió varias llamadas. Hacia el lugar se desplazaron dos patrullas de la Ertzaintza de la comisaría de Irún, que cubre esa demarcación, y varias unidades de la Guardia Municipal. Siete agentes en total: cuatro ertzainas y tres policías locales.
Le requirieron en varias ocasiones para que tirara el arma blanca. Una ertzaina gritaba «¡Todo el mundo para atrás!» a la gente que se arremolinaba alrededor de Babacar. Él seguía caminando, pronunciando frases inconexas, mientras los agentes le escoltaban y le embolsaban para alejarle de los curiosos. Le siguieron hasta la rotonda de Itsasargi kalea, junto al colegio Ama Guadalupekoa.
Allí, el hombre se giró de manera brusca y empezó a amenazar a una de las agentes, a la que superaba en estatura. Intentó agredirla, pero falló, según testigos presenciales. La agente cayó al suelo. Cuando Babacar volvió a acometerla con el cuchillo, el policía local efectuó al menos tres disparos. Algunos le alcanzaron por la espalda. Cayó desplomado.
El policía que disparó recibió asesoría jurídica del sindicato Euspel. Los otros seis agentes intervinientes prestaron su testimonio como testigos en el atestado. Estuvieron hasta la una de la madrugada del día siguiente declarando. La Ertzaintza ha abierto una investigación para aclarar las circunstancias del suceso. Cuenta con la declaración de numerosos testigos y con varios vídeos de los momentos previos al tiroteo, en los que se ve al fallecido exhibiendo un cuchillo en una mano.
Los propios uniformados ofrecieron primeros auxilios al herido mientras llegaba la ayuda. Una ambulancia de Soporte Vital Básico y otra medicalizada del Bidasoa se desplazaron al lugar. Los facultativos permanecieron durante 30 minutos realizando maniobras avanzadas de resucitación sobre el herido, sin éxito.
El alcalde de Hondarribia, Igor Enparan, compareció al día siguiente. Dijo que Babacar Welle «era una persona en especial situación de vulnerabilidad y con problemas de salud mental». Y añadió: «Si hubiésemos trabajado con anterioridad, esto se podía haber evitado. Tengo la sensación de haber fracasado como sociedad. No hemos sido capaces de darle una solución de manera eficiente entre las instituciones». Tanto Osakidetza como las asistentas sociales del Ayuntamiento conocían su situación. No había nadie con él cuando llegó la noche y se puso a caminar por la calle San Pedro con un cuchillo.
Vecinos de la localidad aseguraron que por la mañana habían escuchado al hombre amenazar con que iba a matar a alguien. Ertzainas destinados en la zona confesaron que «sabíamos que algo de esto iba a pasar. Si es un enfermo psiquiátrico, tendría que estar en algún centro». El hombre era conocido por la policía por las continuas actuaciones que había protagonizado.
Un hombre con problemas mentales, conocido por los servicios sociales y por la sanidad pública, acabó muerto en una rotonda con varios disparos en el cuerpo. Un policía local de las últimas promociones apretó el gatillo convencido de que su compañera estaba en peligro grave. La investigación dirá si su versión encaja con los hechos. La investigación judicial sigue abierta y las circunstancias exactas del tiroteo no están esclarecidas. Cualquier valoración sobre la salud mental de las personas implicadas corresponde a los profesionales sanitarios.
Babacar Welle, con problemas mentales,…