Matemáticamente son dos cosas distintas, aunque el régimen puede acabar pareciéndose. Vamos por partes.
Ponzi:
- El rendimiento que cobra el inversor antiguo sale del capital que aporta el nuevo. Flujo circular y reflexivo: R(t) = f(entradas nuevas).
- No hay activo que genere cash-flow externo. Cero valor de uso.
- Solo se sostiene con crecimiento exponencial de entradas. Cuando entrada nueva < salida exigida, grieta y al suelo.
Hipoteca:
- El pago al acreedor sale de un flujo externo al sistema: la renta del deudor o el alquiler. No del capital de otro deudor.
- Hay colateral con valor de uso — la casa. Se puede vivir en ella.
- El banco crea el dinero de la nada, sí, pero eso es crédito, no reparto de retorno. La deuda se amortiza.
La frontera es esa:
de dónde sale el dinero que paga al que ya está dentro. En Ponzi, de los nuevos. En hipoteca, de la renta. Distinto.
Ahora, el matiz que seguramente te ronda: cuando el mercado inmobiliario solo cuadra si el precio sube
siempre, y el comprador cuenta con la plusvalía para pagar la deuda, eso ya es lo que Minsky llamaba financiación Ponzi. No el instrumento, el
régimen. Y ahí sí, un mercado hipotecario puede mutar en esquema Ponzi de facto.
El instrumento no es Ponzi. La fiesta en la que lo convertimos, sí.