Un tuit viral denuncia que el PSOE ha presentado al Senado a Abdelah Mustafa, un musulmán que exhibió públicamente su apoyo a Marruecos y que, según el mensaje, atendió a 900 personas tras el asalto fronterizo y tildó de «racistas» a quienes pidieron su deportación.
El tuit que lo destapa
La publicación, difundida en X, señala directamente al PSOE por presentar al Senado a Abdelah Mustafa, descrito como un musulmán que muestra abiertamente su respaldo a Marruecos. El mensaje añade que atendió a 900 personas tras el asalto fronterizo y que llamó «racistas» a quienes reclamaron su deportación. Son afirmaciones que circulan en la red y que el tuit presenta como hechos consumados.
El texto cierra con un tono de hartazgo: «Ya ni disimulan». La publicación ha generado un rechazo notable entre quienes la comparten, aunque conviene separar lo que es una denuncia viral de lo que es una verificación periodística.
El borrado de publicaciones
El mensaje añade un detalle que alimenta la polémica: Mustafa habría eliminado todas sus publicaciones con la bandera de Marruecos y ahora se muestra con la tricolor republicana. Ese cambio de imagen, según el tuit, resulta llamativo. No hay confirmación independiente de ese borrado ni del alcance real de los mensajes eliminados.
La secuencia que describe el tuit —exhibición de apoyo a Marruecos, atención a personas tras el asalto y posterior borrado— es la base sobre la que se construye la crítica. Sin acceso a las publicaciones originales, ese extremo queda como una afirmación del mensaje difundido.
Por qué importa
La designación de senadores por parte de los partidos es un mecanismo habitual, pero la polémica salta cuando el perfil del elegido choca con la posición oficial del partido en política exterior. Marruecos es un asunto sensible en España desde el episodio fronterizo. Que un designado haya mostrado apoyo explícito al país vecino y haya calificado de «racistas» a quienes pedían su deportación convierte el nombramiento en un asunto político de primer orden.
El tuit no aporta documentos ni enlaces verificables más allá de la imagen adjunta. La denuncia circula sin contraste público por ahora. Quien la comparta debería saber que se trata de una acusación viral, no de una información confirmada por una fuente oficial.