Sumar señala a Más Madrid para salvar a Yolanda Díaz en el caso Errejón
La exdiputada de Más Madrid Loreto Arenillas sostiene que en junio de 2023 puso en conocimiento de su partido un acto protagonizado por Íñigo Errejón y que la formación lo ignoró. Un mes después, Errejón era candidato de Sumar al Congreso y, más tarde, portavoz parlamentario. La dirección de Sumar, con Ernest Urtasun al frente, niega haber conocido denuncia alguna hasta esta semana y sitúa la responsabilidad en Más Madrid: «Cada organización que depure sus responsabilidades», ha declarado el también ministro de Cultura.
El movimiento tiene una lectura interna evidente. Sumar, la marca que lidera la vicepresidenta Yolanda Díaz, redirige el foco hacia el partido de Mónica García, ministra de Sanidad, para proteger a su propia cúpula. Mientras en Más Madrid se abre un proceso interno para dirimir responsabilidades —el primer paso ha sido apartar a Arenillas—, en Sumar cierran filas en torno a Díaz y la presentan como «la primera en pedir responsabilidades».
Quién sabía qué y cuándo en el caso Errejón
El relato de Arenillas contradice la versión oficial de su propio partido. Según su testimonio, trasladó la información a la entonces secretaria de Organización y a la responsable de feminismos, que decidieron no elevarla a los órganos del partido. Señala directamente a Manuela Bergerot, hoy portavoz de Más Madrid en la Asamblea. La formación de Mónica García lo ha negado en rotundo.
En Sumar, Urtasun ha reiterado que solo supieron de las denuncias esta semana, que pidieron explicaciones a Errejón y que este asumió los hechos. La ejecutiva formalizó su salida el jueves, dejando claro que el ex portavoz ya no tiene vinculación con el partido. La versión oficial reduce el fallo a «un fallo en los mecanismos de prevención y detección de la organización», sin destituciones internas.
El rifirrafe alcanza al Consejo de Ministros
El conflicto no se queda en las sedes. Yolanda Díaz, Mónica García y Ernest Urtasun comparten mesa en el Gobierno, y la pelea por el relato se libra también ahí. Sumar insiste en que ha actuado «de la mano» con Más Madrid y que es a Más Madrid a quien toca dar explicaciones. La coalición se rompe por dentro mientras la cúpula intenta mantener el relato de que la vicepresidenta fue la primera en exigir responsabilidades.
Hay quien lee en todo esto una operación más amplia: la ministra de Sanidad llevaba tiempo fuera de los focos tras su entrada en el Ejecutivo, y su partido es ahora el que asume el desgaste. La pregunta que sobrevuela es si Mónica García sale debilitada de un episodio que no protagonizó.
El desgaste de la marca Sumar y el futuro de sus socios
El episodio deja a Sumar en una posición delicada. La formación presume de haber reaccionado con rapidez, pero la cronología que maneja la propia coalición apunta a que la información circulaba desde mucho antes. La dimisión de Errejón, formalizada el jueves, cierra su etapa en el partido, no el debate sobre quién sabía qué.
En Más Madrid, la purga de Arenillas ha sido la primera decisión. La diputada en la Asamblea sostiene que denunció los hechos hace 16 meses y que el partido la ignoró. Su salida del foco no resuelve la contradicción: si el partido conocía los hechos, la versión de que todo se supo esta semana se cae.
El cálculo político es sencillo de enunciar y difícil de ejecutar. Sumar necesita que el foco esté en Más Madrid; Más Madrid necesita que el foco esté en Sumar. Y en medio, una ministra de Sanidad que hasta hace poco era la gran esperanza de la izquierda madrileña y que ahora aparece en todas las quinielas de daños colaterales. La patata caliente sigue en el aire.