El tramo salarial más poblado en España es de 30.000 a 60.000€, según Hacienda
El dato, extraído de las estadísticas de la Agencia Tributaria, ha desatado una tormenta de réplicas: si el tramo que va de 30.000 a 60.000 euros concentra el mayor número de declarantes, entonces el sueldo más habitual en España no es el SMI, sino una franja que multiplica por dos el salario mínimo. La conclusión choca de frente con la percepción de millones de trabajadores que cobran el mínimo de convenio y con la afirmación de que el salario más frecuente —el que estadísticamente repite más gente— sigue siendo el SMI pelado. La clave está en cómo se construyen los tramos.
Por qué el tramo de 30.000 a 60.000€ sale como el más poblado
La estadística de Hacienda divide la base de declarantes en intervalos de amplitud desigual. De 0 a 30.000 euros hay cinco tramos; de 30.000 a 60.000, solo uno. Ese único tramo, con 30.000 euros de anchura, agrupa a más contribuyentes que cualquiera de los cinco anteriores, cada uno de ellos mucho más estrecho. El resultado es un artefacto estadístico: el tramo más ancho parece el más común sin que eso signifique que la mayoría cobre entre 30.000 y 60.000 euros.
El cálculo que circula entre los críticos con esa lectura es demoledor: si se divide la población en dos mitades —por debajo y por encima de 30.000 euros—, el 72,37% de los asalariados queda en la primera y solo el 27,63% en la segunda. Con el umbral en 21.000 euros, el 54,54% cobra menos y el 45,46% más. Es decir, según ese cálculo, la mayoría de los trabajadores por cuenta ajena no alcanza los 1.500 euros brutos al mes en catorce pagas.
El salario más frecuente sigue siendo el SMI
La distinción entre salario medio, salario mediano y salario modal es la que separa el titular llamativo de la realidad cotidiana. Hay quien sostiene que el salario más corriente —el que más personas comparten— es el SMI pelado y mondado, con mucha diferencia. Eso no lo desmiente ninguna tabla de tramos. Lo que hace la estadística de Hacienda es agrupar de tal forma que el tramo ancho de 30.000 a 60.000 euros absorbe a todos los que ganan 31.000, 45.000 o 59.000, y ese total supera a cualquier intervalo estrecho de la parte baja.
Hay quien sostiene que el tramo de 30.000 a 60.000 euros es una argucia manipuladora de manual. La defensa técnica es que los tramos son los que usa la Agencia Tributaria para aplicar los tipos marginales del IRPF, no una invención periodística. Ambas cosas son ciertas: los tramos existen para liquidar el impuesto, y su uso para describir la distribución salarial distorsiona la foto.
Funcionarios, sector público y el espejismo de los sueldos altos
Una parte del análisis sostiene que el tramo de 30.000 a 60.000 euros está inflado por el empleo público. El salario medio de los funcionarios supera los 30.000 euros, y con 3,6 millones de empleados públicos, una porción significativa de ese tramo serían nóminas pagadas con presupuesto. El gasto en salarios públicos se ha cifrado en 172.000 millones de euros, lo que arroja una media de 47.777 euros por cabeza. La comparación con el sector privado, donde la mayoría cobra menos de 30.000 euros, alimenta la tesis de que España sostiene un aparato administrativo cuyo coste condiciona el resto de la economía.
El cálculo completo, desglosado partida a partida, da una diferencia que sorprende y que conviene revisar con lápiz y papel antes de sacar conclusiones. Las cifras de empleados públicos varían según la fuente: con 3,6 millones, la media ronda los 47.000 euros; con cifras más cercanas a 3 millones, supera los 40.000. El sector privado, mientras, se mueve en torno a 21.000 o 22.000 euros brutos de media.
La trampa de los convenios y el plus voluntario
Más allá de la estadística, el mecanismo que congela salarios en la práctica tiene nombre: el plus voluntario. Varias empresas aplican el aumento del salario base que marca el convenio y descuentan la misma cantidad del plus voluntario. El resultado es un aumento cero para el trabajador, mientras los que cobran el mínimo de convenio sí ven subir su nómina. Es una forma silenciosa de que la masa salarial no crezca sin incumplir formalmente el convenio.
La consecuencia es que cada vez más gente cobra el mínimo de convenio y la distribución se comprime por abajo. Los tramos de Hacienda, mientras, siguen dibujando una campana que no se corresponde con la experiencia de la mayoría.
Qué se puede concluir de todo esto
El tramo de 30.000 a 60.000 euros es el más poblado de la estadística de Hacienda, pero no porque la mayoría de los españoles cobre eso. Es el más poblado porque es el más ancho. La afirmación de que el salario más corriente en España está entre 30.000 y 60.000 euros confunde frecuencia con amplitud y deja fuera a los 17 millones de trabajadores que quedan por debajo de los 30.000 euros.
Con estos mimbres, lo previsible es que el debate se reavive cada vez que Hacienda publique nuevos datos. La presión sobre el salario mínimo, la negociación colectiva y el peso del empleo público seguirán marcando la discusión. Y mientras tanto, el trabajador que cobra 1.200 euros al mes seguirá mirando la tabla y preguntándose en qué país vive el estadístico.