El TSJM suspende las obras del Gobierno en el Valle de los Caídos por falta de licencia
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha paralizado cautelarmente los sondeos que el Gobierno de Pedro Sánchez pretendía realizar en el Valle de los Caídos. La razón: ni se pidió permiso al Ayuntamiento ni se presentó proyecto firmado por arquitecto, requisito imprescindible al tratarse de un Bien de Interés Cultural. La decisión, conocida el 15 de junio de 2026, responde al recurso de la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica (ARVH).
La administración, a través de la Secretaría General de Agenda Urbana del Ministerio de Vivienda, actuó con una celeridad que levantó sospechas. Según el auto, la ejecución de las obras sin licencia podría causar «daños irreparables» en el conjunto monumental. La metáfora de los Budas de Bamiyan no es exagerada: retirar tierra y explorar el subsuelo sin control puede alterar la estructura de la basílica y la Cruz de los Caídos.
El Valle, declarado Bien de Interés Cultural en 2009 y elevado a basílica menor en 1960 por Juan XXIII, tiene una protección jurídica doble. Civil y eclesiástica. Quien quiera tocarlo deberá sortear no solo a los tribunales, sino también una carta apostólica que declara nulo cualquier atentado contra el lugar.
Los sondeos paralizados no eran una simple inspección técnica. El Gobierno había anunciado su intención de resignificar el monumento, pero sin el correspondiente plan urbanístico. La pregunta que queda en el aire es si esta maniobra pretendía forzar un hecho consumado. La Justicia ha dicho que no.