La fake news de Musk y OnlyFans que dio la vuelta al mundo
¿Se ha vuelto Elon Musk el azote de la industria del contenido para adultos? La respuesta corta es no. La cita que se le atribuyó anunciando la compra de OnlyFans para cerrarlo es un bulo nacido de una cuenta de parodia. Pero el bulo no fue inocente: corrió como la pólvora, acumuló 7,2 millones de visitas y abrió un debate de fondo sobre si esa plataforma es un negocio que se pueda matar de un plumazo.
Una parodia con fecha señalada
La supuesta declaración se publicó el 23 de marzo de 2026 en la cuenta @DailyNoud, conocida por sus sátiras. La cita era inventada: no hubo comunicado, ni registro mercantil, ni palabra de Musk. El bulo funcionó porque llegó en un momento tenso: ese mismo día saltaba a la luz una noticia sobre una personalidad pública, y el recorte de la captura eliminó la etiqueta de parodia. Así se fabrican las noticias falsas: con una foto, una frase y un contexto que escuece.
Cerrar OnlyFans: el negocio que sobrevive a cualquier compra
Los análisis económicos más repetidos insisten en que comprar y cerrar la plataforma no eliminaría la actividad, sino que la trasladaría. La demanda es la misma, y la oferta se mudaría a un clon en cuestión de días. Ya existen alternativas, y experiencias previas con la supresión del porno en plataformas generalistas demuestran que el hueco se rellena de inmediato. En su día, los contables de las grandes tecnológicas recordaron que el contenido adulto representaba alrededor del 95% del negocio de ciertos servicios. Cerrando una puerta, se abren cuatro.
La conclusión incómoda: la demanda manda
El consenso es demoledor: mientras exista quien pague, habrá quien cobre. Los gestos mesiánicos valen para el titular, pero la economía de la plataforma se sostiene sobre una base que no se disuelve con un tuit. Algunos análisis van más allá y apuntan que el verdadero interés de una compra así no sería cerrar nada, sino hacerse con los datos de millones de usuarios y con el filón de la inteligencia artificial generativa aplicada a ese contenido. Pero eso es otra historia.
Al final, el único que sale ganando de todo este ruido es el algoritmo. Un bulo con 7,2 millones de reproducciones demuestra que la atención no tiene precio, pero también que las promesas de salvar a la humanidad suelen ser exactamente eso: promesas. La humanidad sigue en su sitio, y OnlyFans también. Alguien tendrá que explicarle a Musk que, en esto de los negocios, no se improvisa una cruzada con un tuit.