El hilo salta del cálculo militar a la repartición de España
El tramo arranca con un vídeo pegado y ni una línea de comentario debajo. Nadie lo discute. A la tercera respuesta el hilo ya está en otra cosa: no se habla de cuántos soldados hay, se habla de quién va a ir a morir. Todo ocurre en un solo día, el
19 de septiembre de 2026, y en unas horas el debate se muda del papel a una trinchera imaginaria.
Qué se ha sabido
Hermes Trismegisto deja una receta en tres pasos: bloqueo comercial y migratorio, devoluciones y revocación de permisos de residencia, y presión por Argelia, el Sáhara y el Rif. Su plazo: «
en 6 meses están claudicando». Añade que a nivel militar no hay nada que hacer porque, según él, enfrente hay un Estado corrupto hasta la médula.
Silenus propone otra salida para los ceutíes: declararse independientes de España y de Marruecos, y pedir a una potencia nuclear que les anexione rápido, con el compromiso de echar a quien entre y protegerles de cualquier invasión. Su razonamiento: si el Estado no cumple, no se le debe lealtad. Y suelta la pregunta: «
Como a Gibraltar?»
Fausto1880 lleva el asunto al absurdo con una lista de reparto: Ceuta para Marruecos, Algeciras y El Ejido también, Fuerteventura para Estados Unidos, y Madrid troceada por barrios para Colombia, Ecuador y Venezuela.
El tramo trae dos vídeos de YouTube incrustados, uno de ellos aquí, y ninguno arranca un solo comentario:
Se cruzan además dos mensajes por una confusión entre El Salvador y Honduras. Se aclara y no vuelve a salir.
Dónde está la bronca
Zparo reincidente es el que aprieta. Dice que Ceuta y Melilla se pueden dar por perdidas, que no hay voluntad política para defender la plaza y que nadie va a mover un dedo. Pasa la pelota a los que defienden la españolidad: «
que estáis dispuestos a perder o hacer para que no se lo quede marruecos? Ser claros y poned vuestro compromiso al que llegaríais». Y pregunta quién alistaría a sus hijos.
Le contestan desde dos sitios. Frrank suelta una frase seca: «
Si la mayoría es tan cobarde como tú, si es lógica la entrega.» Discrepante Libre dice que está dispuesto a dar su sangre por España si hay un gobierno que lo merezca, y aclara que ya no está en edad militar.
Hay mensajes que cruzan la raya: uno ofrece la primera bala a quienes llama traidores, otro responde al que abrió el hilo con un insulto, y varios reparten culpas por origen y por género. El artículo no los reproduce. El hilo los deja pasar y sigue.
Invierte y que te okupen le da la vuelta a Zparo: si él dice que Ceuta y Melilla acabarán entregadas, entonces no será así, y hasta se atreve a decir que el Rif terminará siendo una comunidad autónoma española. Otro usuario insiste en que hay traidores por todas partes, sin concretar quiénes. Sobre las formas, Tmaz se queja de que el nivel de provocación ha bajado y pide subirle el sueldo al que lleva el papel. Nadie le responde.
El paquete de medidas económicas
Discrepante Libre es el único que detalla un plan antes de cualquier conflicto: prohibir la venta de productos marroquíes en la península, bajar impuestos a lo de dentro y ampliar la superficie de cultivo si hace falta. En el mismo mensaje añade expulsiones masivas de residentes sin trabajo ni estudios y el cierre de mezquitas. El resto del hilo no entra a discutir ninguna de esas medidas.
Qué cambia respecto a antes
El desglose de efectivos desaparece. Ya nadie discute si son 15.000 o 40.000. La conversación se ha mudado a tres terrenos nuevos: el bloqueo comercial con plazo de seis meses, la independencia de Ceuta con anexión por una potencia nuclear y el reparto irónico del mapa. Raulisimo avisa de que ya estamos en guerra y de que lo de Ceuta es solo el principio, sin dar más datos. El único que mantiene la pregunta operativa es Zparo, y la convierte en un pulso personal:
compromiso o entrega.
Quién está dispuesto a qué
Discrepante Libre ofrece lo que pueda dentro de lo que decidan las Fuerzas Armadas. Zparo no pone nada encima de la mesa y pregunta a los demás. Un tercero contesta que sí, que él y los suyos irían primero. Silenus apunta a una salida que no depende ni de Madrid ni de Rabat. Entre el «yo sí» y el «y tú qué», el tramo se acaba sin que nadie concrete quién firma nada.