Los 210.000 millones rusos: España y tres socios UE piden usarlos
Hay una paradoja en la propuesta que España y otros tres países de la UE han relanzado: usar los 210.000 millones de activos rusos inmovilizados para tapar el déficit de Ucrania. Sobre el papel, es dinero congelado que nadie discute. En la práctica, la mayor parte está en Bélgica, en Euroclear, y ahí ya hubo una negativa el año pasado. El Tesoro ucraniano necesita financiación antes de que las elecciones europeas se coman la agenda, pero el camino legal y político sigue siendo un campo de minas.
El nudo de Bélgica y la amenaza de represalias
Quien ha seguido la negociación lo resume con un cálculo incómodo: si la UE se incauta de esos 210.000 millones de forma unilateral, Rusia puede responder con una confiscación equivalente de activos europeos en su territorio. No sería un botín, sino un intercambio de propiedad, con saldo imprevisible. Los gestores de Euroclear, que custodian la parte del león, ya dijeron que no el año pasado. Y no es solo prudencia contable: es el precedente que se sienta para cualquiera que deposite su dinero bajo jurisdicción europea. China, Qatar y otros inversores toman nota.
La credibilidad europea, en el banquillo
Hay quien duda incluso de que la operación llegue a ejecutarse. La razón no es jurídica, sino política: si Europa convierte el congelamiento en confiscación, su narrativa de “Estado de derecho” se tambalea. El argumento a favor es igual de poderoso: Ucrania necesita el dinero ya, y los contribuyentes europeos no están para más pagos. Entre ambas corrientes, la propuesta de cuatro países parece más una maniobra de presión que una medida inminente. A la espera de ver si el dinero existe de verdad, la pregunta queda en el aire: ¿cuánta credibilidad está dispuesta a quemar Bruselas por 210.000 millones?