Nvidia cae un 8% y el petróleo un 5%: el aviso que nadie quiere ver
El 3 de septiembre de 2024, el Nasdaq se dejó un 3% arrastrado por un desplome del 8% en Nvidia, mientras el precio del crudo se desinflaba y la OPEP+ empezaba a dudar de sus planes de reabrir el grifo. Dos activos que venían sosteniendo el relato de la recuperación económica se dieron la vuelta el mismo día. La coincidencia no es casual: los malos datos de actividad manufacturera en Estados Unidos y la constatación de que China avanza en chips ponen en cuestión la narrativa de que todo iba sobre ruedas.
¿Qué pasó con Nvidia y por qué arrastró al Nasdaq?
El fabricante de chips se dejó un 8% en una sola sesión y contagió al resto del sector de semiconductores, que cotiza en bloque. El Nasdaq, índice donde pesan más las tecnológicas, cedió un 3%. La excusa oficial fueron los datos del PMI manufacturero de agosto en EEUU, que salieron por debajo de lo esperado y encendieron la luz amarilla sobre la industria. La excusa real, según se lee entre líneas, es que Nvidia venía de subir un 200.000% en pocos años y cualquier corrección se convierte en titular.
El petróleo baja, la gasolina no
El crudo se dejó un 5% y la OPEP+ se planteó dar marcha atrás en su plan de reintegrar 180.000 barriles diarios al mercado. El cartel, que había anunciado recortes y luego había insinuado que los levantaría, se encontró con un precio que no le dejaba margen. En España, sin embargo, el surtidor no acompañó: un conductor reportaba haber puesto gasolina de 95 a 1,39 euros el litro, mientras otro recordaba que la había visto a 1,35. La brecha entre el precio del crudo y el precio final se explica, según algunos, por la carga impositiva y por la calidad del combustible, que cada vez lleva más aditivos.
La tesis del «hachazo» que viene
En el análisis más repetido, la caída de Nvidia y del petróleo no es más que un ruido en el motor antes del golpe definitivo. Septiembre suele ser un mes malo para la bolsa, y hay quien sostiene que cuando el mercado pete de verdad, las caídas serán mucho más fuertes. La curva de tipos de interés ya se ha invertido y ha superado la línea de cero, un fenómeno que históricamente ha precedido a recesiones. La profundidad alcanzada supera a la de las dos últimas recesiones, lo que para algunos es una señal inequívoca.
Los que no ven el problema
Frente a ese escenario, otra corriente sostiene que todo esto es una corrección leve y que las manos fuertes están comprando. Se recuerda que la última vez que Nvidia cayó, quien compró en máximos y luego escalonó hasta el suelo obtuvo un 25% de ganancias. La propia Nancy Pelosi, según el rastreo de sus operaciones, no habría vendido sus opciones y habría comprado en la caída. La conclusión de este grupo es que el dinero institucional sigue dentro y que la fiesta continuará hasta las elecciones americanas.
El dato que descoloca: China avanza
El análisis técnico de un chip chino reveló que la capacidad de fabricación de China está solo tres años por detrás de TSMC. Es decir, el país que teóricamente no tenía tecnología para fabricar chips avanzados está acortando la distancia más rápido de lo previsto. Eso pone en cuestión el liderazgo occidental en semiconductores y explica por qué Nvidia, que vive de vender precisamente eso, se lleva la peor parte.
La caída de Nvidia y del petróleo deja una pregunta en el aire: si los dos activos que mejor reflejaban la marcha de la economía global se giran a la vez, ¿es solo un aviso o es el principio de algo más? Nadie lo sabe. Pero el mercado, ese oráculo que a veces acierta, ha empezado a moverse.