Ceuta: el Gobierno toma el control del puerto para alojar migrantes
El Gobierno ha decidido que el puerto de Ceuta es suyo. Sin consultar al Consejo de Administración ni a los empresarios, ha enviado a Tragsa a levantar carpas para mil personas. La medida, que responde a la presión migratoria, ha abierto una brecha institucional en la ciudad autónoma.
Una decisión unilateral que choca con el Consejo
Operarios del Grupo Tragsa han comenzado a allanar el terreno junto al Banco de Alimentos de Ceuta, inaugurado por la Reina Sofía hace un año. Está previsto instalar entre 36 y 40 carpas para realojar a unos 1.000 inmigrantes. Por el momento, seis pabellones blancos ya han sido erigidos, aún sin camas ni mesas. La explanada, de unos 36 metros cuadrados, también acogerá una nave más grande, según los trabajadores.
El Consejo de Administración del puerto y los empresarios de la zona han mostrado su oposición. El alcalde, Juan Vivas, resiste a la medida, y el ministro Óscar Puente ha defendido la actuación del Gobierno en redes sociales.
El precedente del Prestige y otras batallas
La situación recuerda a otros episodios en los que el Gobierno central impuso decisiones en contra de las autoridades locales. Algunos comparan con el Prestige, cuando se intentó llevar el barco a La Coruña, o con la crisis del ébola y el sacrificio del perro Excalibur. En ambos casos, la oposición local logró frenar o condicionar la decisión.
Si el precedente sirve de algo, la resistencia no se rendirá. Pero esta vez el Gobierno parece decidido a no ceder, y el pulso puede durar más de lo previsto.