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Fuentes de Andalucía fue uno de los pueblos donde el
golpe militar de julio triunfó de forma inmediata. No hubo resistencia.
2 Sin embargo, fueron asesinadas 116 personas, 27 de ellas mujeres, fruto de la
represión franquista.
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Las Niñas
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- María Jesús Caro González, de 18 años de edad y soltera.5
- Coral García Lora, de 16 años.5
- Josefa García Lora de 18 años de edad.5
- María León Becerril de 22 años y soltera.5
- Joaquina Lora Muñoz, de 18 años y soltera.5
“Llegar, estar comiendo ellos, y las tenían en cueros… Lo que hacían con ellas… yo qué sé. Eso es lo que decían los más viejos del pueblo, que se divirtieron todo lo que quisieron y luego las cancelar. Yo me he enterado de todas esas cosas. Sí, sí. Desabrigadas”, cuenta.
Es lo que refiere la crónica popular. Que los facinerosos buscaron
“carne fresca”. Que obligaron a
“las niñas, las más nuevas”, a hacerles de comer y servirles sin ropa, sometidas a todo tipo de vejaciones. Abusadas. Usados los cuerpos femeninos como campo de batalla.
Tiros a la ‘barriga’ de la embarazada
La represión de género es un fin del plan de exterminio franquista. Y tiene muchos rostros.
“A mi progenitora fue la última que matan”, cuenta Virtudes Ávila Estanislao (82 años). Otra víctima de la represión golpista en Fuentes.
“La pusieron ahí y tras tras”, escenifica dos tiros. Carmen Estanislao (24 años) estaba embarazada de ocho meses. Ya perecid,
“el crío no dejaba de dar vueltas en el vientre”. “El sepulturero [...] cogió la pistola y le dio dos tiros en la barriga”.
¿Deben conocer las nuevas generaciones el terror facineroso?
“Ea, ea… claro que sí”, contesta.
“A mi padre le sacaron los ojos, le cortaron la lengua y los testículos, todo con los brazos atados atrás”. El relato sacude, como una trágica retahíla.
“Lo dejaron vivo allí tirado, que sufriera hasta que se le acabó la vida”. Virtudes, huérfana, acaba
“secuestrada por las monjas, que me llevan al convento y me rebautizan como Ángeles, pero en cuanto pude me lo volví a cambiar”. Cuentan en el pueblo que cada vez que Virtudes,
“no Angelita”, se cruzaba con un malo le decía
“de todo”.