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Estoy Pintando el Coche a Spray en la Calle y voy bien
Pintar el coche a spray en la calle por 50 euros: el experimento que salió decente
Un capó comprado de segunda mano por 20 euros y un techo con la pintura cayéndose a cachos. Ese fue el punto de partida. El autor del experimento se puso a lijar en un muelle de carga y descarga, con una lijadora pequeña y lija del 400, y decidió que el negro brillante era el color más difícil de dejar bien. Lo era. También el único que no desentonaba. El resultado, tras 15 botes de acrílica monocapa a 3 euros cada uno, lo resume él mismo con una expresión que vale por todo un informe: «totalmente decente».
La historia importa menos por el coche que por lo que dice del coste real de las cosas. Frente a los 500 o 1.000 euros que cuesta una pintura de taller, aquí se habla de 50 euros en material y unas tres horas diarias de trabajo en tiempo libre. El cálculo no incluye mano de obra, claro. Tampoco incluye los riesgos: polen, mosquitos, polvo, un chorrete por pintar a ojo de noche y la ausencia de imprimación, que es la crítica técnica más repetida.
El método: lijar, lijar y pintar como una impresora
El proceso no tiene misterio, pero sí oficio. Primero lija a mano con grano 400, luego pasa a una lijadora pequeña, después busca a conciencia los picotazos con óxido hasta llegar a la chapa y da un lijado final a mano. El capó, que ya estaba bien de pintura, solo necesitó un repaso. El techo, en cambio, se llevó el primer intento fallido: un chorrete por pintar de noche sin luz suficiente y una capa de polen adherida que hubo que lijar de nuevo con grano 1000.
La técnica que describe es la de una impresora: líneas seguidas y rápidas, sin volver sobre lo pintado diez segundos antes, porque si no aparecen brillos raros. El problema es que el bote pierde presión y se agota, así que hay que tener el siguiente preparado y agitado para enlazar la línea sin que se note el salto. Con 15 botes de partida, calcula que habría bastado con 10 si el primer intento del techo no se hubiera ido al garete.
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Las críticas: sin imprimación y sin cabina, la pintura no aguanta
El escepticismo fue mayoritario al principio. Los argumentos técnicos se repiten: sin imprimación la pintura no se adhiere bien; en la calle el polvo se pega y deja grumos; sin cabina ni horno el acabado no es uniforme; y el negro es precisamente el color que más delata cualquier defecto. Un caso citado en la conversación habla de un coche pintado así que al año parecía tener lepra, con la pintura desprendiéndose por falta de imprimación.
La respuesta técnica llegó por otro lado: la imprimación o aparejo se usa sobre todo para aislar la masilla de poliéster y evitar refundidos, y la adherencia depende de que la superficie esté limpia y descontaminada, por ejemplo de siliconas. Es decir, el debate no es tanto si se puede pintar en la calle como en qué condiciones se prepara la superficie. Ahí el experimento se defiende: lijado hasta chapa en los focos de óxido y lijado final fino antes de cada capa.
El coste real: 3 euros el bote frente a 500 o 1.000 del taller
La comparación económica es el corazón del asunto. El autor encontró botes de acrílica en negro brillante a 3 euros, tras buscar bastante el más barato del tipo que quería. Frente a eso, una pintura de taller para un coche de este valor se antoja desproporcionada. Su razonamiento: en algo que no afecta al funcionamiento, como mucho habría gastado 100 euros. Y añade que con lo ahorrado se compra otro coche.
Hay quien plantea el paso siguiente: el compresor. La objeción es doble. Uno, el desembolso: entre 150 y 200 euros más la pintura, que cuesta prácticamente lo mismo en bote que en spray. Dos, el espacio: un compresor ocupa sitio y se usa una vez. Y tres, la calidad: las pistolas baratas que vienen de regalo con el compresor son malas, y hace falta un buen filtro para que no pase aceite ni agua a la pintura. El propio autor admite que la próxima vez que pinte un coche igual lo hace con compresor, aunque matiza que de lo que te dicen a la realidad hay un abismo.
La durabilidad: un año ya compensa
La pregunta que queda en el aire es cuánto aguanta. El autor es explícito: con que dure un año ya compensa, hay gente que se gasta más en lavarlo. La pintura es monocapa, no bicapa, así que no lleva laca; si pierde brillo, se pule y ya. El capó, además, es probable que se acabe cambiando por uno del color original.
El consenso, con matices, es que el coche está mejor que antes. Quien lo defiende señala que un vehículo de ese valor de mercado no admite una inversión de 1.000 euros en pintura, y que un taller barato probablemente haría una chapuza parecida o peor. Quien lo critica sostiene que un coche viejo es un coche viejo y que todo lo que se le haga quedará como un apaño. Ambas cosas pueden ser verdad al mismo tiempo.
El detalle que descoloca no es el acabado. Es que el autor se puso a ello sin saber si saldría, con la única convicción de que 1.000 euros no los gastaría ni en cambiar el motor si se estropeara. Quince botes después, el techo que se caía a cachos está negro. De cerca se ven las marcas. De lejos, no.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Para que quede bien hay que usar pistola, buenos disolventes y un recinto estanco. y buen ojo, mucho pulso y paciencia. tambien hay que lacar y pulir.»
— xyv1 · Requisitos de una pintura profesional
«La imprimación o aparejos se usan para aislar la masilla de poliéster ya que debido a su composición tiende a provocar refundidos.»
— Fernando.G · Función técnica de la imprimación
«el problema del compresor, es que tiene que ser de bastantes litros porque sino tienes variaciones de presión.»
— automono · Limitaciones del compresor barato
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Mejor que antes por 50 euros55%
Sin imprimación ni cabina no dura30%
Ni merece la pena ni queda bien15%
📈 EN CIFRASCoste del pintado según método
Cifras tal como se citan en el hilo; no son una fuente oficial.
Ver los datos
Spray en calle
50 €
Compresor y pistola
200 €
Taller
500 €
📌 DATOS
Presupuesto de 50 euros en material para pintar capó y techo
15 botes de acrílica monocapa a 3 euros cada uno, según el autor
Capó de segunda mano comprado por 20 euros
Pintura de taller estimada entre 500 y 1.000 euros, según el autor
Compresor con pistola: entre 150 y 200 euros más la pintura, según un participante
📅 EVOLUCIÓN
Junio 2015Arranca el proyecto: lijado a mano con grano 400, paso a lijadora pequeña y eliminación de focos de óxido hasta chapa
Junio 2015Primer intento del techo fallido: chorrete por pintar de noche y polen adherido; se relija con grano 1000
Junio 2015Pintado del capó en varias capas con la técnica de líneas seguidas; se publican fotos y el primer vídeo del proceso
Junio 2015Se publica la segunda parte con el pulido final, la fase que el autor describe como la más pesada
▶ VÍDEOS
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El método exacto de lijado por granos (400, 1000) y la técnica de pintar en líneas seguidas como una impresora, con el problema de la pérdida de presión del bote.
✓El desglose real del material: 15 botes a 3 euros, capó por 20, y por qué calcula que habrían bastado 10 sin el primer intento fallido del techo.
✓La comparación técnica entre spray y compresor con pistola, con los costes y los problemas de filtro de aceite y agua.
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Descargo de responsabilidad: Este artículo describe una experiencia particular de bricolaje y no sustituye el consejo de un profesional de chapa y pintura.
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