El compromiso de mi señora con la crianza de mis descendientes está por encima de lo que le pueda ofrecer cualquier fuquer de gimnasio.
Que me dé la patada cuando la tropa esté ya criada? Puede ser, la vida da muchas vueltas, pero no por eso voy a dejar de criar a mi tropa ahora en condiciones.
Respirar es arriesgar. No hay nada garantizado. De momento juego el partido y dentro de unos años ya veremos.
Por cierto, la separación puede ser un drama con 35, dos niños pequeños, una hipoteca enorme y un sueldo regulero. No lo es tanto con 55, dos descendientes criados, dos pisos pagados y un sueldo de señor mayor atornillado. Creo que si sucede estaré fuera de peligro.